Como una tormenta que ya fue pronosticada, el huracán de One Direction se aproxima a Montevideo y ya se ven los primeros atisbos de su llegada. El domingo, el Club de Fans convocó a unos cientos de directioners en el Palacio Legislativo, donde filmaron un video y repartieron carteles con mensajes, según detallaron en su página en Facebook. Sus planes para hoy –el gran día– incluyen llevar globos celestes y barras luminosas para mostrar en diferentes instancias del show. También desde el domingo varias fans se instalaron en las diferentes puertas del Estadio para poder llegar a las primeras filas. Al mediodía de ayer había más de 50 personas aguardando.
Victoria y María, ambas de 17 años, afirmaron a El Observador haber sido las primeras en llegar. Desde las 10 de la mañana junto a otras amigas hacen turnos de seis horas para guardar el lugar.
Pero no son solo las jóvenes las que están acampando. Ayer Raquel le estaba guardando lugar a su nieta. Y Mariela llegaba de Paysandú junto a su hija de 15 años, tras un año de preparativos. “La estoy acompañando en todo este proceso. Es un momento especial para ella”, afirmó Mariela.
Roberto y Renata, de 16 años, llegaron a Montevideo desde Bolivia tras agotarse las entradas en Lima, ciudad que les quedaba más cerca. Roberto sigue la misma línea que Mariela: todo lo posible para apoyar a su hija. También llegaron fans desde Brasil, acompañadas de un padre responsable. Sabrina, de 17, estaba estudiando historia en la puerta del Centenario para una prueba que tendrá que rendir cuando retorne a Porto Alegre, mientras que a las quinceañeras Ingrid y Camila de Jaguarão (sobre la frontera) las acompañó una madre que era casi tan fan de One Direction como ellas.
La mayoría de los chicos que se encontraban allí dejaron las clases de lado, pero contaron con el apoyo de sus padres. En algunos casos los profesores también fueron comprensivos: a Miguel, sanducero de 17 años, lo dejaron realizar un escrito la semana que viene. Él y sus amigos acamparon toda la noche y se entretienen haciendo carteles y cantando.
Algunos padres hicieron fila junto a sus hijos, otros les llevaron comida y algunos se sacrificaron para hacer el turno de la noche para que los adolescentes no pasen frío. Y todo esto antes que los ingleses siquiera llegaran al país.
Previo a su arribo a Montevideo, One Direction ha causado estragos a lo largo y ancho de Chile y Argentina. En ambos países realizaron dos shows con entradas agotadas y convocaron a unas 100 mil directioners en cada show.
Para evitar posibles problemas, el grupo se alojó a 61 km de Buenos Aires, en el hotel de lujo La Reserva. El diario Perfil informó que una vez que llegaron al Aeropuerto de Ezeiza en su avión privado, el grupo tuvo que aguardar dos horas para poder salir. Los esperaban unas 4 mil fanáticas.
En Uruguay los One Direction no pasarán la noche. Luego del show –que comenzará a la hora 20 y se extenderá una hora y 45 minutos–, el quinteto terminará el show y enseguida viajará hacia su próximo destino: Río de Janeiro.