La primera quincena de enero cerró con un balance dispar para los operadores turísticos, aunque la mayoría declaró que vio reducida su actividad en el punto alto de la temporada estival respecto al año pasado, según un sondeo que realizó El Observador. La contracara fue la hotelería en Montevideo, que tuvo un nivel de ocupación casi 10 puntos porcentuales superior al año pasado y una estadía mayor al promedio de otros años.
De todas formas, hay expectativa en que los brasileños retornen en gran número en Carnaval –como llegaron en los primeros días de enero– y también en que los argentinos, que hicieron notar su falta en enero, vengan en febrero atraidos por precios más bajos en el mercado de alquileres.
El Ministerio de Turismo tiene previsto presentar un informe con los datos del cierre de la temporada 2013 y los primeros días de la actual la próxima semana cuando vuelva a sesionar el Consejo de Ministros. El subsecretario de esa cartera, Antonio Carámbula, adelantó ayer a El Observador que los datos de diciembre arrojaron una caída del 10% del los turistas argentinos pero un aumento del 16% en la llegada de brasileños.
“Seguramente estos números se mantengan en los primeros días de enero”, estimó. Por otro lado, dijo que el gasto promedio de los turistas registró un leve descenso respecto a la temporada pasada pero precisó que no fue “significativa”. A juicio de Carámbula, el pico de la temporada (del 25 de diciembre al 15 de enero) estuvo dentro de los “previsible” y en “línea” con el comportamiento del año pasado.
El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Maldonado, Francisco Bistiancic, dijo que si bien la gremial aún no realizó un balance sobre el comportamiento de la primera quincena, la demanda por alquileres estuvo “por debajo del año pasado” con el agregado de un clima que tampoco fue el ideal.
“Los fines de semana se vio mucha gente en los balnearios. Eso se pudo constatar a simple vista hasta el 6 de enero, en particular en las playas Brava, Montoya, Bikini y Manantiales. Pero después de esa fecha, se notó la caída de los argentinos”, reconoció el empresario inmobiliario. Bistiancic indicó que aún es “prematuro” sacar conclusiones sobre el desempeño de la temporada porque restan 15 días de enero, todo febrero y 10 días de marzo. Además del buen desempeño que mostraron los visitantes brasileños en los primeros días de la presente temporada, también fue “muy fuerte” el flujo de uruguayos que escogieron Maldonado para pasar sus vacaciones.
Por otro lado, el presidente de la Cámara Inmobiliaria de Maldonado dijo que un dato alentador para lo que resta de la zafra es que se están recibiendo consultas de argentinos para arribar al balneario top de Uruguay –Punta del Este– en febrero.
“Los argentinos que no vinieron en enero quizás puedan hacerlo en febrero”, consideró. Eso porque los alquileres de las zonas más alejadas de la costa bajan hasta un 40%, mientras que los inmuebles que tienen menos competencia reducen alrededor de 20% sus tarifas para febrero. Los visitantes del otro lado del Plata tienen como limitante el cepo para el acceso a dólares y el recargo de 35% en las compras con tarjeta de crédito que realizan en el exterior.
Ocupación hotelera
La ocupación hotelera tuvo un comportamiento dispar en los primeros días de enero, aunque el menor número de argentinos afectó la ocupación del Este y Colonia. Según informó a El Observador el presidente de la Asociación de Hoteles y Restaurantes del Uruguay (AHRU), Juan Martínez, en líneas generales la ocupación se “mostró bastante bien”.
En el caso de Maldonado, bajó entre 3% a 5% respecto a 2013 con un porcentaje de ocupación que rondó el 79%. Rocha tuvo una primera semana de enero con una ocupación del 90% pero en la segunda semana del año cayó al 75%. Algo similar ocurrió con Colonia que arrancó el 2014 con un porcentaje de ocupación del 70% y cerró la quincena con un 55%. En las termas, por su parte, el porcentaje de ocupación de los primeros días de enero se ubicó en el 70%. Martínez indicó que en caso de Colonia la caída en la ocupación hotelera respecto al año pasado fue del 18% y en las termas de un 12%.
Sin embargo, la contracara fue Montevideo cuyo porcentaje de ocupación promedio trepó del 75% al 80% y hasta 85% en algunos casos en la primera quincena de enero. Martínez señaló que el retroceso en el promedio de estadías que se viene registrando en el este –que hoy se ubica entre tres y cuatro días–, es “compensado” por alojamientos más largos de lo usual –seis a siete días– en la capital del país.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Restaurantes y Hoteles de Punta del Este, Fernando Massa, dijo que si bien aún no tiene el cierre de la semana al 15 de enero, en promedio la ocupación hotelera –según el relevamiento que realiza esta gremial con un muestreo del 70% de las camas afiliadas–, está alrededor de 10% por debajo del año pasado. “No es una buena performance para una temporada en comparación con la de 2013 que fue aceptable”, advirtió.
El empresario se mostró “preocupado” por la caída de la rentabilidad del sector hotelero porque ha sostenido sus tarifas en dólares y los costos en pesos se han incrementado. Los precios de la hotelería no son la limitante para que el clientes decida venir a Uruguay, pero sí el resto de los precios”, aseguró Massa.
El subsecretario de Turismo considera que hay que ser “cautos” a la hora de evaluar los números de la ocupación hotelera respecto a otras temporadas. Dijo que el crecimiento del turismo en los últimos años provocó un aumento de la oferta hotelera disponible, con nuevos emprendimientos que se sumaron en Montevideo y Punta del Este. “Esto también debe tenerse en cuenta a la hora de analizar los porcentajes (de ocupación)”, acotó Carámbula.
City tours caen por menos argentinos
El presidente de la Asociación de Transportes Turísticos y Agencias de Viajes de Maldonado, Álvaro Gimeno, informó ayer a El Observador a nivel de turismo receptivo se registró un descenso en los primeros días de enero respecto a 2013 que provocó una caída del 30% en la contratación de city tours. Explicó que está directamente vinculado a una merma en los turistas de “clase media argentina”, el segmento que usualmente contrataba ese tipo de servicio. “La realidad es que nos falta el turista de clase media argentino que es el que gasta. El turista brasileño aún no mueve la temporada”, aseguró. Por otro lado, también se registró una disminución en los servicios contratados por los cruceros que arriban a Punta del Este.