A raíz del suicidio del jugador de fútbol Santiago “Morro” García, el tema de la salud mental volvió a estar sobre el tapete. En redes, la constante fueron las opiniones sobre lo poco que se habla de la temática y que no se le presta demasiada atención.
El mundo empresarial no está exento de esto. La vorágine de los negocios, encarar muchos proyectos a la vez o decisiones que no dan buenos resultados conlleva a que los empresarios y ejecutivos convivan con un estrés casi permanente, lo que puede provocar depresión y problemas psíquicos.
Las multinacionales y algunas compañías locales han entendido esto con el paso del tiempo, por lo que han implementado algunas medidas para equilibrar el descanso con la vida laboral. De igual a modo, a nivel país, parece que aún falta camino por recorrer para anticiparse a los problemas y detectar a tiempo los momentos en donde el estrés se hace insoportable.
“Las empresas están trabajando en el tema, pero no hay dudas que aún nos queda un camino por recorrer”, afirmó la socia de Capital Humano de BDO, Cinthia Eliazer. Agregó que, más allá de poder tomar acciones, primero que nada es necesario acercarse a todos los trabajadores y así entender cómo vienen equilibrando el descanso con su trabajo.
Poner encima de la mesa este tipo de conversaciones, ya sea con los líderes como con los empleados de menor rango, provocará que la productividad mejore. A su vez, en palabras de Eliazer, también es una contribución a la calidad de vida de cada uno de los integrantes del equipo.
Desde BDO ven que en el último tiempo los líderes se han ido involucrando en este tipo de aspectos, sobre todo para ayudar a sus equipos y también encontrar un momento de distención. “Esto es muy importante, porque no solo queda en los altos mandos, sino que se transmite al resto de la organización”, puntualizó Eliazer.
Más allá de que los directores o el departamento de Recursos Humanos puedan proponer acciones mensuales o semanales, Eliazer explicó que algo fundamental es fomentar “las charlas de escritorio”. Esto quiere decir involucrarse con los trabajadores en aspectos cotidianos, para saber si están desbordados o si necesitan apoyo.
Para la experta, hacer este tipo de cosas no solo ayuda a prevenir casos de problemas mentales o picos de estrés, sino que pone la temática en la empresa. En tanto, otra ventaja es que mejora la imagen, porque es un diferencial que pueden percibir los empleados.
Si bien lo que explicó Eliazer no está expandido en todas las empresas uruguayas, la experta ve que de a poco el tema se está atendiendo. De igual modo, insistió que falta camino por recorrer, sobre todo para que las empresas locales puedan adoptarlo.
Más allá que es de esperar que la salud mental sea un tema a tratar por parte de los empresarios, el gran desafío es anticiparse. Actualmente, aquellas compañías que no lo tienen en su agenda, suelen llegar tarde cuando un jefe o un empleado sufren un problema mental y termina afectando a su rendimiento. “Hay que ir generando políticas que cuiden la salud mental. Pero que no sea algo que se aplique cuando se da un problema, sino que busque evitarlo”, explicó Eliazer.
La vida primero
El fundandor de Zonamérica, Orlando Dovat, ha tenido momentos en donde el estrés parecía sobreponerse hasta tal punto de afectar su salud psíquica. Contó que, particularmente cuando estaba trabajando en varios proyectos a la vez solía ponerse tenso, sobre todo al momento de pensar que no podría cumplir.
En esos momentos, el empresario recomendó que lo mejor es hacer un parate y pensar en una de lista de prioridades que ayuden a “ordenar las cosas”. Agregó que en estos casos, es necesario siempre entrar en un campo racional, para tomar decisiones que no sean erradas y motivadas por impulsos. “Claro que cada cual tiene su personalidad, pero siempre es necesario tener los pies en el piso”, aclaró.
El empresario rememoró que cuando se encontraba con demasiado trabajo, buscaba huecos en sus días que funcionaran como momentos de distracción. Dado que solía viajar por negocios, se reservaba un par de horas para recorrer el lugar y así estar algún tiempo con la “cabeza fuera de los proyectos”. “Todos los empresarios tienen que entender que lo urgente es siempre la vida, no los negocios”, enfatizó.
De acuerdo a lo que dijo Dovat, en Uruguay aún falta hablar de estos temas en ámbitos ejecutivos. De igual modo, comentó que para prevenirlos también hay que brindar formación en aspectos administrativos, ya que el origen de muchos de estos problemas son las malas decisiones.
Para el empresario, cuando surgen estos problemas no solo existe una crisis a nivel empresarial o profesional, sino que lo familiar también se ve afectado. “Cuando el estrés es tal, que ya no es estrés sino enfermedad, es imposible que lo laboral quede en escritorio. Y ahí los que pagan los platos rotos también es la familia”, dijo.
La pandemia y la salud mental
En los meses más duro de la pandemia, la salud mental también fue parte de la discusión que daban muchas empresas. Personas desempleadas, recortes en los salarios y decisiones determinantes que se debían tomar fueron –y son- parte del día a día de muchos.
La directora de HCC Human Consulting Capital, Karina Pittini, comentó que esto sin duda provocará un cambio en la gestión del tema a nivel empresarial. Si bien esta transformación se venía “pidiendo” desde hace algún tiempo, fue el coronavirus quien hizo dar un giro y empujó a tomar determinaciones al respecto.
Pittini complementó que esto puede llevar a cometer errores, porque era algo que no se esperaba. Recomendó que esta gestión debe ser integral, es decir más allá del aspecto estrictamente psicológico también brindar herramientas para tomar decisiones acertadas.