“Cuando tengamos preocupaciones sobre prácticas económicas específicas, debemos comunicarlas directamente y así lo haremos”, dijo Janet Yellen, secretaria del Tesoro de los Estados Unidos, durante una reunión con el viceprimer ministro He Lifeng, encargado de asuntos económicos de China.
Lifeng lamentó, por su parte, los “incidentes inesperados” que dañaron los lazos con Washington, como el del globo chino, supuestamente espía, derribado por los Estados Unidos en su espacio aéreo a principios de año, según un despacho de la agencia de noticias AFP.
La reunión entre los presidentes Xi Jinping y Joe Biden en Bali el pasado mes de noviembre condujo a un “consenso importante”, dijo Lifeng, pero “desafortunadamente, debido a incidentes imprevistos como el del globo, hubo algunos problemas para poner en práctica el consenso alcanzado por los dos jefes de Estado”.
Yellen inició el jueves una visita de cuatro días a Beijing apenas semanas después del viaje del secretario de Estado, Antony Blinken, en un intento de la administración Biden por reanudar los contactos personales con China en la reapertura posterior a la pandemia.
El viernes, la secretaria del Tesoro estadounidense se reunió con el primer ministro Li Qiang en un encuentro en el que abogó por estrechar la comunicación entre ambos países en temas económicos y financieros globales, así como en los esfuerzos para aliviar la deuda a países en apuros.
La secretaria del Tesoro de los Estados Unidos, tras ver a Li Qiang, pidió por una “competencia económica sana” con China, y recordó que es “prácticamente imposible” disociar ambas economías, a pesar de las tensiones comerciales entre las dos primeras potencias mundiales.
Claro que tanta dulzura por parte de Yellen también tuvo su advertencia: “Buscamos una competencia económica sana basada en reglas, no la ley del más fuerte, y que pueda beneficiar a ambos países. Hay desafíos globales ante los que ambos países deben cooperar. Pero los Estados Unidos, en ciertas circunstancias, debe tomar medidas específicas para proteger su seguridad nacional, algo en lo que podemos estar en desacuerdo”.
Sin embargo, el impulso de la economía china, con crecimientos más altos que los Estados Unidos y la Unión Europea, genera preocupación al tiempo que las sanciones tampoco limitan el desarrollo de la potencia oriental ya que las empresas privadas estadounidenses y europeas encuentran seguridad en sus inversiones en territorio chino.
El viaje de Yellen a China, que concluirá este domingo, es un intento más de rebajar la tensión entre las dos potencias. La funcionaria agregó durante el encuentro con Li que su viaje busca “profundizar los esfuerzos constructivos” para que ambos países puedan “abordar los desafíos globales y la estabilidad macroeconómica”, según se informó a través de un comunicado del Tesoro de los Estados Unidos.