El sueño del negocio propio para muchos tiene la forma de franquicia. Lejos de pensar que puede ser sumamente costoso, el mercado ofrece oportunidades para todos los bolsillos.
“El sistema de franquicias supone que existen dos actores –franquiciante y franquiciado–, el dueño de la marca y una persona interesada con el perfil adecuado que pueda adquirirla y usarla por un determinado tiempo. Esa relación se regula por un contrato”, explica la socia directora de Surplus Internacional, Fabiana Hornos. Surplus ofrece consultoría enfocada en el desarrollo, crecimiento sustentable y expansión de negocios. Hace más de una década se dedica al asesoramiento comercial y profesional sobre el modelo de franquicias.
Cada marca tiene su propia tasa, ya que varía en cuántos locales se podrán abrir.
Hay que saber distinguir entre la tasa de franquicia –el derecho de usar el nombre de la marca– y la inversión, ya que esta última implica el monto total –incluida la tasa– que se precisa para poner en marcha el negocio desde el lugar hasta la materia prima y armado del local (muebles e iluminación, entre otros).
En tanto, los costos de una master franquicia –aquella que le da al franquiciado los derechos para subfranquiciar– en general superan los U$S 60.000.
Las franquicias más caras y las más baratas en Uruguay
En el mercado uruguayo las franquicias van desde US$ 6.500 hasta US$ 350.000. Seis opciones muestran las más caras, las de inversión intermedia y aquellas que demandan menor capital