Opinión > OPINIÓN

Llega la marihuana a las farmacias

El inicio del dispendio de esta droga en farmacias acarrea absurdos y decisiones difíciles de entender

Tiempo de lectura: -'

24 de julio de 2017 a las 05:00

No es la denominada marihuana medicinal la que está llegando a las farmacias. La ley de marihuana no comprende el uso de la marihuana para propósitos medicinales. Si bien es posible que, en ciertas circunstancias, derivados de la marihuana (testada su potencia, pureza, efectos colaterales, y seguridad) puedan tener algún uso “medicinal” y alguna utilidad para ciertos fines terapéuticos, falta evidencia científicamente sólida de sus beneficios y contraindicaciones.

Hoy, la Food and Drug Administration (FDA) no aprueba el uso medicinal de la marihuana. También es cierto que la evidencia científica acumulada es siempre un conocimiento abierto, inacabado, y autocorrectivo. Lo que hoy no se aprueba, mañana tal vez se apruebe. Siempre bajo supervisión y responsabilidad médica y con la exigencia de que la efectividad este probada y se cumpla y respete una reglamentación jurídica, ética, y científica en la materia.

El Dr. Vázquez afirmó que, por el momento, no está prevista la autorización de la medicina cannábica en el país.

Entrando en tema, hay varios absurdos y decisiones difíciles de entender: 1) el Ministerio de Salud Pública (MSP) obligado a dar habilitación sanitaria para la venta de marihuana con fines recreativos; 2) farmacias vendiendo marihuana recreativa; 3) exoneración de impuestos a la marihuana y reiterado aumento de impuestos al tabaco; 4) el gobierno obligado a comprar toda la marihuana producida que no logre ser vendida en las farmacias. El número de inscritos para comprar marihuana en las farmacias está muy por debajo de lo que estimaba el gobierno; 5) las personas registradas en las farmacias podrán adquirir la droga a cualquier hora del día. La compra de alcohol tiene restricción horaria (buena medida); 6) un Estado que explica a los jóvenes que la marihuana produce daño y al mismo tiempo la ofrece y vende; 7) el gobierno del Frente Amplio, al haber dado colectivamente apoyo a esta ley, actuó en sentido contrario a lo dicho y recomendado por distintas disciplinas de la salud. Uno espera que en asuntos de esta naturaleza se promuevan políticas basadas en la evidencia y no ideología política.

Hay algunos determinantes que explican el uso y consumo de drogas: disponibilidad de la droga, aceptación social y percepción del daño que ocasiona su consumo. Cuanto más fácil sea la llegada a la marihuana, más aceptable socialmente será su consumo, y menos sepa la gente de los daños que ocasiona, mayor es la chance de que se la utilice. Para prevenir el uso de drogas hay que procurar que las drogas no estén disponibles, lograr que sean menos aceptadas o más rechazadas socialmente, y repetidamente recordar que las drogas producen daños para la salud, entre otros daños.

Siendo el Estado el que te ofrece y vende la marihuana para fines recreativos, se fortalecen mecanismos de autoengaño y se puede terminar generando una disminución en la percepción del riesgo que conlleva el uso de esta sustancia. A menor percepción del riesgo, mayor tendencia al consumo.

La Red Nacional de Atención de los Trastornos Adictivos, integrada por técnicos y autoridades de ASSE y de la Junta Nacional de Drogas, evaluó en su momento los cambios que implicará la legalización de la marihuana a nivel sanitario y consideró que será necesario ampliar los servicios de salud públicos. El director de Salud Mental de ASSE, Horacio Porciúncula, subrayó la necesidad de fortalecer todas las emergencias de los hospitales públicos. También se refirió a la falta de dispositivos para atender a usuarios de drogas en el sistema mutual.

Llegó la fecha. Se inicia la venta de marihuana “recreativa” en las farmacias. Se venderán dos tipos de cannabis denominadas Alfa I y Beta I; ambos contienen un THC (componente psicoactivo) medio-bajo (2%). Una marihuana más suave tal vez para producir un daño acotado. De hecho, la ley fue presentada como una política orientada a minimizar los riesgos y a reducir los daños del uso del cannabis.

La reacción no se hizo esperar. La semana pasada la presidenta de la Sociedad de Endocannabinología del Uruguay, Raquel Peyraube, cuestionó la cantidad de tetrahidrocannabinol (TCH) que tendrá el cannabis que se venderá en las farmacias. No se podrá así competir contra el narcotráfico porque el consumo recreativo tiene como fin buscar los efectos psicoactivos de la droga, agregó Peyraube. Sería lamentable no lograr reducir significativamente el número de consumidores que recurren al mercado negro para comprar drogas. No cabe dudas del daño que el comercio de drogas produce en las sociedades (corrupción, crimen, violencia),

El presidente de la República, en reciente gira política por Alemania, entrevistado por la cadena Deutsche Welle, cuando se le preguntó por la marihuana, señaló: “No hay que consumir drogas, ni marihuana ni ninguna droga. No hay que fumar ni tabaco, ni marihuana ni ninguna droga”. El éxito de la campaña antitabaco de su primer gobierno es conocido y destacado. Éxito que se explica por un cambio en las actitudes y conductas. No se debe a la prohibición. Se trazaron distintos objetivos. Un primer gran objetivo buscó disminuir la prevalencia (la cantidad de gente que estaba fumando) y evitar que los no fumadores y los jóvenes se incorporen. Un segundo gran objetivo buscó lograr que los ambientes donde las personas conviven estén libres de humo de tabaco (un cambio cultural y social). Al no dejar que la gente fume en lugares comunes se buscaba proteger la salud de la población no fumadora.

La campaña antitabaco podría servir de inspiración para una campaña antimarihuana de uso recreativo. Se dice, prohibir no da resultado. En un todo de acuerdo. Prohibir es una estrategia preventiva de muy bajo nivel. El verdadero programa de prevención es aquel que modifica las actitudes y las conductas de tal modo que, aun en condiciones ambientales desfavorables, no se caiga en el problema. El resultado exitoso viene menos por la prohibición y más, mucho más, por el cambio en las actitudes y conductas. Aquí está el mayor desafío. Actuar con estrategias preventivo-educativas. Asignatura pendiente.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...