Conseguir un empleo depende, en gran parte, de superar una entrevista de trabajo en la que deberá demostrar que es la persona adecuada. El cara a cara con el entrevistador es definitivo, el pasaporte a un empleo. Escuchar, responder y demostrar con datos que el puesto le va como anillo al dedo es, en buena parte, el resultado de una estrategia para lograr ese objetivo. Sólo necesita tres minutos, lo que dura una canción o el mismo tiempo que emplean los emprendedores en vender su idea de negocio a los inversores. Es el elevator pitch -discurso del ascensor- del candidato. La rapidez y la seguridad son las claves para ser elegido. Tener preparado este discurso es el mejor salvoconducto, no sólo para ganar el puesto una entrevista de trabajo. También le puede ser muy útil en foros de networking. Una breve conversación puede poner la miel en los labios de alguien que está buscando un nuevo socio o alguien con experiencia para lanzar su nuevo proyecto. El reto es condensar la información de una carrera en tres minutos o menos a quien asegura que 30 segundos son más que suficientes para despertar el interés en el entrevistado. Estas pistas le servirán para armar el discurso:
Los tres minutos de oro para conseguir un empleo
Decir que realmente quiere trabajar en la empresa es el punto de partida para el 'elevator pitch' del empleo, el discurso que puede darle un trabajo.