La inteligencia artificial ya es un hecho. Sin embargo, se la suele asociar con soluciones tecnológicas complejas y que no son sencillas para bajarlas a la tierra. Bajo esta premisa, Rodrigo Beceiro y Paula Martínez decidieron darle una vuelta de tuerca al tema y crear Marvik, para acercar este tipo de tecnología a las empresas a través de diferentes soluciones de negocio a medida.
Los emprendedores se especializan en visión artificial, analítica predictiva y el procesamiento de lenguaje. A partir de estas tres áreas realizan softwares a medida para diversas compañías, ya que no están especializados en un rubro específico. “Siempre, más allá del tipo de empresa que sea, tenemos presente el concepto de inteligencia artificial y a partir de allí hacemos los proyectos”, dijo Beceiro a El Observador.
Beceiro puso como ejemplo que han trabajado con empresas del sector minero, para evaluar cuál es el mejor manejo de camiones dentro de las minas y también para compañías de retail, en donde se hace un análisis detallado del envejecimiento del personal. “Es un sector súper amplio, que permite crear aplicaciones prácticas interesantes”, especificó.
Uno de los motivos por los cuales se embarcaron en este proyecto, fue por el hecho de que la demanda es realmente alta y no hay una oferta que presente un diferencial mayor al resto. “En particular, este campo en el que estamos es muy pedido tanto a nivel local como a nivel global”, contó Beceiro.
En tanto, explicó que por esta razón han podido trabajar en paralelo tanto para empresas uruguayas como también para el exterior. Beceiro contó que apuntan sobre todo a mercados como el de EEUU, Canadá e Israel ya que allí es donde se encuentran las mayores oportunidades y pueden competir con grandes compañías del rubro.
Para el emprendedor, la diferencia más grande entre Uruguay y otros países, es que el cliente del exterior ha logrado entender que este tipo de servicios “les mueve la aguja”. “Están dispuestos a pagar más, porque les hace un diferencial en el negocio”, dijo.
De igual modo, rescató que con el paso de los años, a nivel local han surgido muchas empresas que adoptaron este tipo de servicios. “Creo que lo que frena el mercado local es un tema de costos, pero hay compañías que han venido haciendo las cosas muy bien”, agregó.
Para Berceiro, en el corto plazo la realidad puede que sea distinta, porque aseguró “que hay un terreno muy fértil” en donde el sector puede crecer en la medida que los clientes se den cuenta de la ventaja que supone contar con inteligencia artificial.
Más allá de que el factor territorial es un desafío, sobre todo si se tiene expectativas de entrar a competir con los grandes jugadores, para el emprendedor la clave con la que superaron esto fue haber entrado de forma temprana al rubro. “Creo que en eso somos afortunados y nos abrió muchas puertas para poder seguir creciendo”.
Actualmente, Marvik está en una etapa de crecimiento, en donde esperan poder seguir conquistando mercados y funcionar de incentivo para que el sector también crezca en Uruguay. “La idea es ir pisando cada vez más fuerte y poder entrar con más fuerza en los mercados del primer mundo”, agregó al respecto.
En este camino, además de estar incubados en Ingenio, también han recibido apoyo económico de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) y cerraron una ronda de inversión hace poco tiempo.
La escasez como clave
Si bien entrar a competir en otros países no siempre es sencillo para una empresa uruguaya, Beceiro reconoció que las habilidades que tiene el equipo son muy demandadas y escasas. En este sentido, siempre que han salido fuera de fronteras a golpear puertas, encontraron a alguien que los recibió para escuchar acerca de la propuesta.
“Creo que esto es una ventaja muy grande, que nos permite competir con empresas de primer nivel”, dijo. Agregó que en la actualidad este es un argumento que les permite justificar algunas decisiones y también seguir creciendo.