El acuerdo entre la empresa canadiense Research in Motion (RIM), la fabricante de los Blackberry, y NTP, una pequeña compañía de Arlington (Virginia), a la que pagará 612,5 millones de dólares, pone fin a la larga saga que amenazaba a los usuarios de la agenda.
El acuerdo alcanzado el viernes por la tarde estipula que RIM habrá de desembolsar la citada cantidad de dinero a NTP de una vez, según dijo el presidente ejecutivo de la empresa fabricante, Jim Balsillie.
Los numerosos usuarios del servicio -unos tres millones en Estados Unidos- se dieron un buen susto cuando el cierre parecía inminente, ya que ninguna de las empresas parecía dispuesta a dar su brazo a torcer.
"Simplemente, el caso debería haberse resuelto, pero no lo han hecho, así que ahora tengo que lidiar con esta realidad", comentó entonces Spencer.
Hasta tal punto es popular el aparato, que el gobierno del presidente George W. Bush pidió al juez que permita a sus empleados utilizar el servicio en caso de que decida cerrarlo.
"Si esto significa que el servicio continuará adelante (...) entonces estamos muy contentos", dijo John Brandt, encargado de comprar 435 Blackberrys para los 435 miembros del Congreso de EEUU.
Por lo pronto, RIM tuvo que recortar sus previsiones para nuevos suscriptores este semestre. Estas son de entre 620.000 y 630.000 nuevos suscriptores, en lugar de los 700.000 inicialmente previstos.
RIM y NTP llegaron a un acuerdo para poner fin a la disputa en marzo de 2005 por 450 millones de dólares, pero este arreglo pronto se resquebrajó y el litigio siguió adelante.
(EFE)