México reconoció hoy que existen serias dificultades para alcanzar una integración económica plena con el Mercosur, después de que ayer el presidente Vicente Fox anunciara que suscribirá un Tratado de Libre Comercio con el bloque.
Según el ministro, "el proceso de integración de Mercosur todavía está sujeto a una gran cantidad de trabas. los aranceles comunes hacia el exterior son muy superiores a los que tenemos nosotros", agregó.
México suscribirá primero un Tratado de Libre Comercio con el Mercado Común del Sur (formado por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, con Chile, Bolivia y Perú como asociados) y posteriormente podría ingresar como miembro de pleno derecho de este acuerdo aduanero.
El jefe de la diplomacia mexicana subrayó que, además del aspecto económico, lo más importante para México es que esto permite "llevar la voz de la región" a los foros internacionales con más solidez.
Para el ministro "el punto es que empecemos a eliminar los adjetivos sudamericanos, centroamericanos, norteamericano y que seamos América Latina y el Caribe otra vez".
"Lo acabamos de discutir con nuestros colegas de Centroamérica (...), el presidente Fox lo ha dicho muy claramente: no puedo dar subsidios", agregó Derbez.
Aunque los subsidios están descartados, el ministro citó las ventajas del Pacto de San José, en virtud del cual Venezuela y México suministran en condiciones especiales de pago hasta 160.000 barriles diarios de crudo y derivados a once países centroamericanos y caribeños.
Respecto a las conclusiones de la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, América Latina y el Caribe, que se celebró ayer en Guadalajara, Derbez lamentó que finalmente no se incluyera un párrafo de condena al unilateralismo.
Pero como no había la mención explícita de condena a la Ley Helmes-Burton que pedía la delegación cubana, el canciller Felipe Pérez Roque anunció que no lo apoyarían.
(EFE)