El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó este sábado que el país examinará "todas las opciones" para liberar a los más de 220 rehenes capturados por el movimiento islamista palestino Hamás durante los ataques a Israel del pasado 7 de octubre.
Las autoridades "agotarán todas las opciones para traerlos [los rehenes] de vuelta a casa", declaró Netanyahu, después de que el brazo militar de Hamás dijera que estaba dispuesto a liberarlos a cambio de la liberación de todos los presos palestinos en cárceles israelíes.
El dirigente israelí no mencionó de momento ningún acuerdo de canje.
Netanyahu afirmó, por otro lado, que la guerra será "larga y difícil", en momentos en que sus tropas prosiguen sus operaciones en la Franja de Gaza después de una noche de intensos bombardeos y combates.
"Desde la noche del viernes, una fuerza combinada de tanques, ingenieros e infantería opera en el terreno en el norte de la Franja de Gaza", indicó un comunicado castrense israelí el sábado por la noche.
El asediado territorio de 362 km2, donde malviven 2,4 millones de habitantes privados de todo, está desde el viernes prácticamente aislado del mundo por el corte de la mayoría de las telecomunicaciones y de internet.
"Entramos en una nueva fase de la guerra. Ayer, la tierra tembló en Gaza", afirmó el ministro israelí de Defensa, Yoav Gallant.
"Atacamos en superficie y bajo tierra, atacamos a terroristas en todos los niveles, en todos los lugares", continuó.
Hamás reportó enfrentamientos entre sus combatientes y soldados israelíes que incursionaron en Beit Hanun, en el norte de la Franja, y en Al Bureij, en el centro.
El ejército israelí advirtió el sábado que considera toda la zona de Ciudad de Gaza como un "campo de batalla" e instó a la población a "evacuar de inmediato" la localidad hacia el sur de la Franja.
(En base a agencias)