La última vez que Edgardo Novick y Daniel Peña hablaron a solas fue hace cinco meses. La campaña electoral del Partido de la Gente, marcada por el alejamiento de dirigentes, las críticas al empresario, su supuesta falta de liderazgo y experiencia política, terminó separando al fundador del lema y al único diputado electo.
Además de en las declaraciones, el distanciamiento entre los referentes del partido se expresa en los hechos. Mientras que la valoración del empleo y la seguridad pública como los temas más urgentes los unió durante la contienda electoral, según Peña, hoy en día hay “muchas posturas” que no comparten. Una de ellas es la posibilidad de que el lema acceda a cargos a partir del 1° de marzo, cuando se concrete el recambio de autoridades.
En diálogo con El Observador, el líder de la lista 3.000.000 señaló que “sin lugar a dudas” está dispuesto a “reclamar la cuota” que le corresponde al Partido de la Gente, en función a la votación de octubre, en la que fue respaldado por 1,08% del electorado.
“Creo que vamos a tener posición en el gobierno. Yo no pedí nada en particular pero, aunque tenemos un peso relativo pequeño, lo que corresponda lo vamos a exigir”, subrayó. Los cargos directivos en entes autónomos y servicios descentralizados son la prioridad de Peña, que no quiso revelar los nombres que tiene en carpeta, aunque adelantó que los posibles jerarca que representen a su partido en el próximo quinquenio tienen un “marcado perfil técnico”.
Esta postura es opuesta a la que manifestó Novick cuando le consultaron al respecto. “No quiero ocupar ningún cargo, no quiero ser ministro ni tener ningún cargo. Yo quiero ayudar a que haya un cambio en este país", subrayó el empresario a fines de octubre, después de haberse reunido por el acuerdo en ciernes al que después accedieron los partidos de la coalición encabezada por Lacalle Pou.
Las negociaciones entre el gobierno electo, Novick y Peña se están dando por separado. Álvaro Delgado, el secretario de Presidencia designado por el próximo mandatario, Luis Lacalle Pou, está a cargo de las negociaciones bilaterales. El diputado dijo que no cree que sea posible recomponer el vínculo con el empresario. “Creo que es una etapa que terminó, por lo menos para mí, y mi futuro político no va a estar con Novick”, afirmó.
Diego Battiste
Las negociaciones por la ley de urgente consideración
El borrador de la ley de urgente consideración será dado a conocer este miércoles. Los líderes de los partidos que integran la coalición serán los primeros en tener acceso a los 457 artículos iniciales, que la cúpula del gobierno electo trató con la máxima cautela y discreción absoluta en los últimos meses.
En las reuniones con Delgado, Peña pidió que el proyecto de ley incluya la tipificación de tres delitos de corrupción privada. Esta es una iniciativa que ya presentó en el Parlamento durante este período legislativo, pero no fue tratada. De ser incluidas en la llamada "ley ómnibus", las nuevas figuras delictivas serían el soborno de funcionarios de organismos internacionales, el soborno en la actividad empresarial privada y el uso o utilización indebida de información privilegiada.
Además, Peña puso sobre la mesa “la necesidad de frenar los juicios millonarios que pierde el Estado”, que según dijo, esto pasa en 95% de los casos. Uno de los ejemplos que propuso al dialogar con El Observador fue el de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), que debió destinar US$ 100 millones de su presupuesto para solventar 16 mil juicios que le ganaron sus funcionarios.
¿Qué pasaría si, eventualmente, el fundador del Partido de la Gente y su único representante en el Parlamento discreparan sobre los acuerdos con el Partido Nacional? Peña está seguro de que “prevalecería” su “posición”, en vez de la del empresario.
Sin embargo, dijo que no tiene reparos en que Novick también sea consultado sobre los temas que conciernen a la coalición en representación del Partido de la Gente, a pesar de que considera que la magra votación de octubre se debió, en parte, a que el empresario “desconoció” a su propio partido. “Mientras haya un diálogo fluido conmigo, el gobierno electo puede dialogar con quien le parezca”, acotó.
Diego Battiste
Las puertas abiertas
El Partido de la Gente no tiene funcionamiento orgánico, según Peña. La convención nacional no fue citada aún y el legislador descarta que su vínculo con Novick se vaya a recomponer. Este distanciamiento lleva a preguntar qué le depara al Partido de la Gente y cuál es el futuro político del único representante que tiene en el Parlamento.
El Observador intentó consultar a Novick para conocer su postura, pero no atendió a las llamadas ni respondió a los mensajes. Personas que lo acompañaron durante la campaña electoral y dieron su testimonio con la condición de no ser identificados, no obstante, señalaron que el empresario “se siente traicionado por Peña y alejado del mundo político”.
Peña, por su parte, dijo que en su futuro político “todo puede suceder”. Consultado sobre la reincorporación al Partido Nacional, expresó que "todo es muy dinámico" y no descartó esa posibilidad. El exdirigente de Alianza Nacional, que se desvinculó de los blancos en 2016 pero retuvo su banca en la Cámara de Representantes, enfatizó que esta es la quinta vez que es electo diputado por Canelones.
“Tengo un grupo de gente que sigue siendo muy fiel y sostiene la votación desde hace muchos años. Con esto queda claro que el acompañamiento es a Daniel Peña”, agregó. Según dijo, su alejamiento del sector de Jorge Larrañaga y el posterior pasaje por el Partido de la Gente fue “la prueba de fuego” que le permitió “seguir siendo fiel” a sus convicciones” sin tener que sacrificar sus posibilidades de ser reelecto para integrar la cámara baja.