Definir un Presupuesto implica expresar actividades en términos de costos y hacerlo para un período determinado y bajo ciertas condiciones (ejemplos: crecimiento del PIB, límites de déficit y deuda pública). En otras palabras, el Presupuesto debería ser el producto de un proceso de planificación de lo que se necesita, se quiere, y se puede hacer para lograr los objetivos fijados. No se debería establecer un Presupuesto sin precisar metas y objetivos y sin establecer prioridades. Decidir gastar (invertir) en algo significa, entre otras cosas, saber que esos recursos dejarán de estar disponibles para otros fines. De hecho, estamos, en gran medida, obligados a tomar decisiones que implican opciones de gasto excluyentes.
Presupuesto y el ADN de la educación
El Presupuesto debería ser el producto de un proceso de planificación de lo que se necesita, se quiere y se puede hacer