19 de marzo de 2014 19:11 hs

Con la inflación por encima de lo deseado como principal problema a atajar, el próximo gobierno deberá establecer una política económica que contenga un conjunto de medidas coordinadas para reducir el gasto público y enfriar la demanda, concluyó ayer un informe de CPA Ferrere presentado por los economistas Gabriel Oddone y Alfonso Capurro.

Una escalada inflacionaria dejó en febrero, en la comparación interanual, una inflación de 9,82%, que llevó al gobierno a anunciar la semana pasada una serie de medidas tendentes a contener el registro, como la reducción de las tarifas de UTE y Antel, la intervención de la cuota mutual, la quita del IVA a la importación de frutas y verduras, y a un acuerdo de precios con los comercios y supermercados de productos de la canasta básica.

La política económica deberá apuntar a un “conjunto de medidas coordinadas a enfriar la demanda agregada”, acompañado de un menor crecimiento del gasto público y de salarios, y una contracción monetaria, dijo Capurro durante su exposición. De cualquier modo, los salarios “ya están determinados” por la negociación colectiva, con algunos convenios de dos a tres años, y la política fiscal “ya está jugada” con la rendición de cuentas aprobada, por lo que no habrá una “contracción del gasto” a corto plazo. El déficit fiscal ha sido superior a lo proyectado por el gobierno en 2014 y hoy es superior al 3% del PIB.

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Por lo tanto, para enfriar esa demanda que presiona la inflación, este gobierno y el próximo, tendrán sus esfuerzos acotados “a la renuncia fiscal para contener la suba de precios”, como se pretende instrumentar en la actualidad. Según Capurro, las medidas del equipo económico reducen riesgo de superar el 10% en inflación pero no atacan los problemas de fondo.
El “núcleo tendencial”, que analiza la inflación sin las tarifas energéticas y precios de alimentos frescos y cuyo registro está en 10% de acuerdo a Capurro, ha tenido una suba permanente. “Los servicios como la educación han crecido más de lo que pensamos”, comentó el economista. De cualquier modo, sin la reacción del gobierno para afectar el IPC la inflación llegaría a los dos dígitos en mayo, añadió. “Se despeja el riego de dos dígitos pero no se despeja la expansión de demanda agregada”.

El informe de CPA Ferrere también analiza que la política monetaria seguirá contractiva –“más contractiva de la prevista”, dijo Capurro–, la que podría moderarse solo si la inflación “afloja”. Indicó que hay costos que hacen pensar que esta política es transitoria, como el costo parafiscal creciente, las tasas elevadas que dificultan la convergencia de pesos a las tendencias de otras monedas emergentes y el impacto a colocaciones en moneda nacional del gobierno central. “No va a durar para siempre, pero con inflación elevada la política monetaria seguirá contractiva”, aseguró el analista.

El informe actualizado de la firma estima que la economía de Uruguay continuará creciendo con tasas menores a la última década, entre 2,5% y 3% para los próximos años, marcada por desbalances macroeconómicos que, sin embargo, no generará desestabilizaciones. La inflación, que proseguirá sobre la mesa hasta 2015, cerrará 8,5% en 2014, según proyecciones de CPA Ferrere. Capurro también dijo que habrá una depresión moderada del tipo de cambio que no recompondrá la competitividad de la economía uruguaya.

Descenso moderado
El economista señaló además que en los próximos meses habrá un descenso “moderado” del mercado laboral. Aunque las tasas de desempleo aún son bajas, el mercado siente el impacto de la economía regional que, desde mediados de 2011, se “complicó bastante”. “Argentina y Brasil dejaron de crecer, depreciaron su moneda, se abarataron con Uruguay y perdimos competitividad”. Más ha pesado el caso de Argentina, que implementó medidas “que complicaron flujos comerciales”.

Capurro añadió que en este inicio de 2014 el shock regional continúa de manera moderado y por esto el “leve deterioro del mercado laboral” convergería en 2015 a una tasa de desempleo de 7,5%. “Un punto más del año pasado”, explicó. Desde 2011 hasta 2013 se perdieron en el país unos 15 mil puestos de trabajo, especialmente en Montevideo; pese a que representa el 1% del mercado laboral, “es el reflejo de algunas noticias que hemos visto estos días, sobre todo en sectores vinculados al turismo, como hoteles y restaurantes”, aseveró el economista.

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