La justicia colombiana negó este viernes la solicitud de un fiscal de archivar una investigación contra el expresidente Álvaro Uribe por presunto soborno, en uno de los casos más sonados y politizados de los últimos años en el país.
El Tribunal Superior de Bogotá consideró que hay pruebas suficientes para continuar las acciones contra uno de los políticos más influyentes del país por los delitos de soborno y fraude procesal.
Así lo afirmó el juez Carlos Andrés Guzmán, quien afirmó que "con los medios de conocimiento recopilados hasta ahora por la Fiscalía (...) resulta inviable por ahora acceder a la petición elevada por la fiscalía general de la Nación" de archivar el proceso. Es la tercera vez que se rechaza un pedido de archivar el expediente.
Ahora, la fiscalía tiene seis meses para presentar el escrito de acusación contra Uribe o pedir nuevamente que se archive el caso. De avanzar la instrucción, podría ser la primera vez que un expresidente es llamado a juicio penal en la historia del país por delitos que son castigados hasta con ocho años de cárcel.
Uribe, que siempre ha alegado inocencia y cuenta con un sólido apoyo popular tras su política de mano dura contra las guerrillas, tomó la decisión "con enorme preocupación" en una declaración a la prensa.
El proceso comenzó en 2012 cuando Uribe presentó una denuncia contra el congresista izquierdista Iván Cepeda al que acusó de un supuesto complot urdido con testigos falsos para vincularlo con grupos paramilitares de ultraderecha, responsables de atroces violaciones de derechos humanos en su guerra clandestina contra los rebeldes.
Pero la Corte Suprema no solo se abstuvo de enjuiciar a Cepeda, sino que comenzó a investigar al expresidente en su calidad de parlamentario en 2018. El tribunal sospechó que fue Uribe quien trató de manipular testigos para desacreditar a Cepeda.
Los altos magistrados fueron más allá y en agosto de 2020 ordenaron el arresto domiciliario del expresidente, mientras avanzaban en la investigación.
Luego Uribe renunció al Senado y su expediente pasó a un tribunal ordinario, que levantó la orden de reclusión que pesaba en su contra.
El caso sobre manipulación de testigos es la punta del iceberg de otras investigaciones que vinculan a Uribe con paramilitares y narcos.
(Con información de AFP)