Por Capitán de Navío (Ret), Ph.D. Juan Carlos Nogueira
15 de enero de 2020 19:33 hs
El señor Fischer, me acusa de haber destratado a las personas del Canal 11 cuando fui a pedir que se aclarara la injuria que cometió, al acusar al extinto Capitán de Navío Risso de Tupamaro y ladrón, en su libro de reciente publicación. Asimismo, intenta inducir a pensar que mi accionar es por revanchismo y rencor. Su carta, fiel a su estilo, relata verdades a medias.
(…)“Estaba leyendo tu último libro, y me topé con algo que me sorprendió. Adjunto la página del pasaje.
Siendo marino, y habiendo conocido a Risso, me resulta inverosímil que hubiera tenido relación con el MLN.
Estaba justo entre los que persiguieron a los tupas, y figuraba en la lista de blancos a eliminar del MLN.”
Respuesta de Fischer:
“Buen día Juan:
Figura en el expediente judicial, en un papel de los propios tupas. Capaz que es otra persona la que vos te referís.
Abrazo.
Diego”
Le respondí que coincidía el grado, nombre y apellidos. También le expliqué que el Capitán Risso había sido uno de los principales enemigos del MLN. Textualmente le dije:“Si esa información proviene del MLN, yo desconfiaría. Es probable que haya sido introducida para desprestigiar a los Risso, que eran unos de sus principales enemigos. Que Risso participara, sería tan absurdo como que lo hubiera hecho Pacheco Areco.
Espero que este tema se aclare por la calidad del libro, tu prestigio, y el buen nombre de gente que ya murió y que tanto luchó contra los tupas.”
No obtuve más respuesta. Así que escribí un comentario en el muro de Fischer diciendo que el libro contenía falsedades (cosa que ha sido demostrada y reconocida por el autor). Ese comentario fue borrado y me envió el siguiente mensaje por Messenger:
“Juan Carlos no me parece correcto lo que publicaste. Lo que escribí en el libro está respaldado por documentos policiales y judiciales. Si tu sostenés lo contrario, demostralo con documentos.”
A lo que le respondí:
“Es al revés. No reviertas la (carga de la) prueba. Tú dices que nada menos que el Jefe de Inteligencia Naval era tupamaro. Justo él, que estaba en la lista de sentenciados a muerte por el MLN.
Demostralo. De lo contrario estarías incurriendo en un delito.
Insiste Fischer:
“No lo digo yo, lo dicen los documentos. Es tu palabra contra los documentos”
A lo que respondí:
“Mostrá los documentos, si existen. Tu referencia en el libro es ridícula: "Archivo General de la Nación". Es como decir "búsquelo en el AGN".
Yo no seré quien te demande, hay gente más dolida por tu injuria.
Y no seguiré esta conversación, porque supongo que el asunto irá por cauce judicial.”
Fin del diálogo epistolar. Finalmente, tuvo que reconocer que había cometido “un error” y escribió una tibia disculpa en Facebook, y la ratificó públicamente en una conferencia en el Hotel Barradas. Claro que aunque aceptó la responsabilidad, culpó a su equipo de investigación por el disparate.
Ahora los lectores de El Observador podrán hacerse una idea de la calidad de la investigación de Fischer, y de su proceder. No tengo rencor, ni revanchismo hacia Fischer. A lo sumo, desprecio.