En los últimos dos años el crecimiento de los bienes raíces en la zona es incremental y las inmobiliarias referentes en propiedades de alto nivel lo evidencian. “Ha habido un aumento de clientes básicamente extra regionales, europeos y americanos. Algo que antes no era tan habitual”, asevera Alejandro Perazzo, CEO de Sotheby´s y destaca que las consultas y operaciones son “relativamente mayores que antes”.
Para Ignacio Sorhuet, socio de Sorhuet y Sapelli y máster franquicia de la inmobiliaria de lujo inglesa Fine & Country la temporada estival funciona como una vidriera y en este momento es cuando más se dinamiza un sector que recibe inquilinos durante diciembre y enero que pasan a ser propietarios al final del verano. “Tuvimos un 10% más de consultas en enero en comparación con un mes como noviembre”, comenta Sorhuet y ejemplifica que solo este fin de semana tuvieron visitas de Argentina, República Checa y Francia.
Los nuevos interesados extra región se suman a los inversores tradicionales de las propiedades de alto nivel que continúan apostando por el este. Tanto compradores locales como inversores provenientes de Argentina, Brasil, Europa y Norteamérica “encuentran hoy en Punta del Este un verdadero refugio, no solo de capital, sino también de calidad de vida”, analiza Sandra Sofio, Partner Licensee de Engel & Völkers en Uruguay.
En su caso, el 33% de las operaciones vienen de inversores sudamericanos, 25% de uruguayos, 22% de norteamericanos y 20% de capitales europeos.
Para Sofio la evolución del destino de balneario a ciudad de todo el año fue determinante para potenciar estas inversiones y tiene el respaldo de “infraestructura en expansión, servicios de primer nivel, colegios internacionales y una adecuada atención médica”.
Además, para este perfil de inversor adquirir una propiedad de alta gama es un pasaje a la residencia fiscal en Uruguay que puede obtener sin permanecer en el país, si realiza inversiones en bienes inmuebles por más de 15.000.000 UI (unos US$ 2.5 millones).
A esto se le suma que, en el último tiempo, las propiedades empezaron a adaptarse a ser viviendas permanentes. “Antes las casas eran casas de verano, no tenían calefacción o amenities necesarias para que funcionen todo el año y hoy en día lo tienen y de lujo”, enfatiza el socio de Sorhuet y Sapelli.
El mapa de las inversiones
El este está en auge y las inversiones de lujo se encuentran dispersas en las zonas más exclusivas, algunas históricas y otras que asoman como promesas.
“José Ignacio, Montoya, El Golf de San Rafael, y ahora Punta Ballena”, resalta Perazzo como algunos de los destinos de inversión más buscados por sus clientes.
Sorhuet resalta especialmente San Rafael, impulsado por las inversiones del magnate italiano Giuseppe Cipriani, pero también del boom de servicios en la zona. “Está cerca de los shoppings, se instaló el Hospital Británico, hay fácil accesibilidad para todos lados; con la infraestructura perimetral que le hicieron queda cerca de todo y, al mismo tiempo, el barrio es espectacular”.
Por su parte, Sofio pone en relevancia las zonas de Playa Brava, Golf, La Barra, Manantiales y José Ignacio. “Las áreas con mayor demanda son aquellas cercanas a los principales servicios o ubicadas en primera línea al mar”, dice la titular de Engel & Völkers en Uruguay y subraya que estas ubicaciones combinan cercanía al mar, entorno natural, servicios consolidados y “una propuesta de estilo de vida que resulta altamente atractiva tanto para residencia permanente como para segunda vivienda e inversión”.
Los barrios privados también están en el centro de la escena con una demanda sostenida y una oferta que crece con nuevos desarrollos y ampliaciones de proyectos existentes. “Este formato sigue siendo especialmente valorado por quienes priorizan seguridad, privacidad, servicios comunes y calidad de entorno. En el contexto actual, se consolida como una de las tipologías más atractivas tanto para vivienda permanente como para inversión”, opina Sofio.
En este sentido, el CEO de Sotheby´s apunta que hay muchos barrios nuevos en José Ignacio y muchos en la zona del Golf- como el caso de Pueblo Mio-. “Por ejemplo, Aura es uno que está con una cantidad de ventas y movimiento”, destaca y añade que en José Ignacio también se empieza a ver este formato en iniciativas como La Dolfina y Nativo.
¿Cuál es el perfil de los inversores? Disfrutar del retiro suele ser el principal motivo por el que desembarcan en casas, apartamentos y chacras en el este, pero a este perfil Sorhuet suma también el de los nómades digitales que buscan espacios premium, pero con pocas exigencias en mantenimiento, por lo que se inclinan más hacia los apartamentos. Los operadores inmobiliarios coinciden en que todos buscan buen metraje, naturaleza y amenities de primer nivel.
Sin embargo, hay propuestas para todos y cada uno tiene su perfil.
Los uruguayos, por ejemplo, prefieren Pinares, también San Rafael, José Ignacio y El Tesoro. Mientras que el brasileño se inclina más por apartamentos cercanos a la punta en Punta del Este o San Rafael.
“Los argentinos compran por todos lados”, dice Perazzo de Sotheby´s aunque últimamente muchos eligen José Ignacio y Manantiales.
En tanto, los europeos van especialmente por la zona del Golf, también por José Ignacio, Punta Ballena y Laguna del Sauce.
El valor de las propiedades de alta gama en el Este
La titular de Engel & Völkers en Uruguay indica que las casas en barrios privados entre La Barra y José Ignacio, de tipología 4 dormitorios en suite, los tickets “se ubican aproximadamente entre US$ 1 millón y US$ 4 millones, o más dependiendo del nivel de terminaciones, amenities y proximidad al mar o a la laguna”.
Fuera de barrios privados, con la misma tipología, pueden encontrarse desde US$ 600.000, apunta Sofio.
Por su parte Ignacio Sorhuet destaca que los apartamentos premium van desde US$1.3 millones a US$ 5 millones, por ejemplo, en primera línea de playa en Manantiales. “Casas en San afael puede haber de US$1.5 millones a US$ 2 millones y un poco más también”. Mientras que las chacras de José Ignacio parten de US$ 800.000 y puede haber hasta de US$ 20.000”.
Los tres referentes coinciden en que esta tendencia del Este como hub d eivnersiones de alta gama continuará en 2026 y es posible que se fortalezca.
“Punta del Este es un punto único en el mundo”, subraya Sorhuet y destaca que la institucionalidad del país y hechos relevantes como que se mantenga el grado inversor son factores clave para que esta tendencia continúe y se potencie.
En el mismo sentido, Perazzo concluye; “No hay duda de que esto es el comienzo. A Uruguay lo están descubriendo y en particular a Punta del Este y José Ignacio los extra regionales”.