La primera reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) presidida por Janet Yellen concluyó ese miércoles con la decisión de avanzar en el plan de recorte de los estímulos que se habían puesto en marcha para apoyar la economía estadounidense.
En concreto, la FED ha decididió rebajar de US$ 65.000 a 55.000 millones el volumen mensual de compra de bonos, al interpretar que la economía de EEUU se fortalece.
Aunque en principio no se esperaba ningún gran cambio durante la reunión de este miércoles, lo cierto es que la rebaja de US$ 10.000 millones en el ritmo de compras sí había sido barajada entre algunos analistas.
En cuanto a los tipos de interés, que continúan de momento en mínimos históricos de entre 0% y el 0,25%, la FED sí ha avanzado una previsión de que estos podrían situarse en el 1% a finales de 2015 y alcanzar el 2,25% al acabar 2016.
Lo que el organismo que ejerce como banco central estadounidense hace es mandar un claro mensaje a los mercados: se acabaron los tipos al 0%. En algún momento del año, aún por determinar, el precio del dinero podría volver a subir.
Yellen coge así con fuerza el testigo que le dejó su antecesor, Ben Bernanke, quién puso en marcha el inicio del plan de retirada de estímulos de la economía EEUU que tiene, sin embargo, efectos a todo lo largo y ancho del planeta.
De hecho, el mero anuncio de esta intención en la primavera de 2013 despertó una auténtica pulsión compradora, si bien los inversores digirieron mejor los primero recortes en el volumen de ventas.
A este nuevo envite al plan de compra de bonos, las grandes Bolsas de EEUU han reaccionado lévemente a la baja si bien habrá que esperar a la rueda de prensa de Yellen para conocer el calado de su plan de retirada de estímulos.