Trabajar cuatro días y cobrar cinco: el experimento de una empresa en Nueva Zelanda
La prueba se realizó durante dos meses sin reducción de salario
La prueba se realizó durante dos meses sin reducción de salario
El estrés de los empleados bajó un 7% y el 78% dijo que pudo balancear mejor su vida laboral y profesional, cuando en al encuesta previa solo un 54% había manifestado poder hacerlo. La productividad tampoco se vio perjudicada: tanto el compromiso por equipo, el liderazgo, la estimulación y el empoderamiento mejoraron.
La planificación previa al experimento tuvo un impacto beneficioso en el comportamiento de los empleados. El análisis cualitativo demostró que muchos empleados implementaron nuevas formas para ser más eficientes en el trabajo. Esto incluyó automatizar procesos, reuniones más focalizadas y dejar de utilizar internet para temas no relacionados con lo laboral.
Lea también: Ley de emprendimiento propone plataformas de micro financiamiento colectivo
"Muchos empleados vieron la reducción de sus horas como un regalo, valorando la apertura de la empresa para probar nuevas formas de trabajo, lo que se tradujo en más compromiso y mejor ambiente laboral", explicó el estudio. "Incluso muchos empleados reportaron voluntad para estar disponibles para alguna tarea laboral en su día libre", agregó el informe. Fuera del trabajo, los beneficios se evidenciaron en la mayor participación en la vida familiar.
Como resultado, Andrew Barnes, CEO de Perpetual Guardian, recomendó al directorio de la empresa que el beneficio se transforme en permanente.