La Shenzhen Airlines, que tenía ya 15 pilotos brasileños, acaba de contratar a otros 43, la mayoría de ellos de Varig y de Rio Sul, una ex subsidiaria de Varig, precisó un informe del diario O Globo.
"Lo que se ve aquí es un momento de expansión de la industria aeronáutica china que coincide con la mayor crisis de la aviación brasileña", afirmó Armando Viriato Souza Freitas, que trabajó 16 años en Varig antes de asumir en 2003 la gerencia del departamento de aviación de Shenzhen Airlines.
Según Freitas, la propuesta económica es atractiva.
Varig, otrora emblema de Brasil, fue salvada este mes de la quiebra por un consorcio brasileño-estadounidense que pagó 24 millones de dólares y prometió capitalizarla con 485 millones de dólares.