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5 de febrero de 2012 21:46 hs

"¿Sos uruguayo? ¡Ah, Cavani!”. Alejandro Velazco lleva unas semanas viviendo en Italia y ya escuchó decenas de veces esa frase cada vez que responde sobre su nacionalidad.

Velazco, de 18 años, juega al hándbol y llegó desde Colegio Alemán para defender a Capua en el ascenso italiano.

En cada bar y pizzería de esa ciudad, ubicada a 26 kilómetros de Nápoles, hay una foto de Edinson Cavani, el goleador y estrella del equipo.

“Quieren llevarme al campo de entrenamiento de Napoli para tratar de conocerlo, pero todavía no hay nada organizado. Igual espero poder ir a ver algún partido del equipo”, contó Velazco a El Observador desde Italia.

“Sería increíble conocerlo”, afirmó el armador.

Velazco viajó a Italia junto a Diego Morandeira, también de 18 años, la joya del hándbol juvenil uruguayo.



La ficha
Alejandro Velazco, Capua
Trayectoria: Tiene 18 años y comenzó a jugar a los 11 en el Colegio Alemán donde debutó en 2010 y ya ganó el Apertura y Federal de ese año y el Federal 2011. Defendió a la selección cadeta en 2008, a la juvenil en 2010 y 2011 y a la junior ese mismo año. Juega de armador central y también puede hacerlo por izquierda, es derecho y posee un potente tiro exterior.
El dato: Marcó 61 tantos en el Federal pasado. Su equipo, Alemán, mostró un goleo muy repartido y él terminó tercero junto a Gabriel Spangenberg.



Morandeira, procedente de Náutico, fue a jugar a la principal categoría (elite) en Conversano, vigente bicampeón en Italia, donde milita hace cinco temporadas Pablo Marrochi, el jugador estelar uruguayo en este deporte.

Conversano está en la provincia de Bari sobre el Mar Adriático, a 243 kilómetros de Capua.

“En 2008 Colegio Alemán me invitó a jugar el torneo de Teramo. Ahí me vio un contratista italiano y desde ese entonces me ha llamado para venirme a Italia. La realidad es que era muy chico en ese entonces, tenía 15 años y quería terminar el liceo antes. Y así fue, al año siguiente de terminarlo me vine”, contó a El Observador.

Ambos llegaron para disputar la segunda mitad de la temporada y se quedarán por seis meses.

“Esto recién está empezando como para planificar el futuro. En principio me vuelvo en junio para Montevideo, a seguir estudiando Economía y jugando con mi equipo (Náutico)”, anticipó Morandeira.



La ficha
Diego Morandeira, Conversano
Trayectoria: Tiene 18 años y comenzó a jugar a los 12 en Huracán Buceo. Debutó entre los mayores en 2006 y en 2008 los jugadores del club pasaron a Náutico. Fue goleador del Federal en las últimas tres temporadas y también del Panamericano juvenil de Barquisimeto 2011. Mide 1,83 y juega de armador central. A nivel de selección jugó en cadetes, juveniles y junior.
El dato: Fue goleador del último Federal con 174 tantos y del Panamericano juvenil de Barquisimeto 2011 con 58 goles en cinco partidos.



“Yo también vuelvo en junio a empezar a estudiar Ciencias Económicas, pero en seis meses ya aprendí que no se puede asegurar lo que uno va a hacer”, contó por su parte Velazco.

“Capua es chica y muy pintoresca, con mucha historia. Las casas son antiguas y las calles angostas de adoquines. Está muy cerca de la costa. Cuando me maneje mejor con el idioma y no esté tan frío espero poder recorrer bastante más de Italia”, expresó Velazco.

“Acá no llegó a nevar pero está insoportable el frío, las noches son heladas. No se puede salir a la calle sin una buena campera y unos cuantos buzos. El sábado teníamos partido de visitantes en una ciudad a 200 kilómetros y se suspendió porque están las rutas cerradas por la nieve”, agregó.

Velazco vive en la casa de un dirigente del club: “Tengo un cuarto y baño para mí, Internet y también me dieron un celular. Como él va a las prácticas, vamos y venimos juntos, normalmente cenamos afuera. Además hay una señora que viene dos veces por semana para la limpieza, así que en ese sentido las cosas no son tan distintas a Uruguay donde vivía con mis padres”, explicó.

Morandeira en tanto, ya recorrió dos ciudades cercanas a Conversano: Polignano a Mare y Mola di Bari, “gracias a Pablo Marrochi que me llevó hasta ahí. Son pequeños pueblos, que tienen restos arquitectónicos antiguos. Polignano a Mare es impresionante, es un pueblo costero construido sobre rocas. Es indescriptible”.

“Actualmente vivo con dos jugadores más. Cada uno hace sus cosas, cocinarse y lavar, entre otras para evitar problemas. Vivir solo, sin mis padres, es también parte de una experiencia personal. Por suerte me manejo bastante bien con ese tema, no estoy teniendo problemas, pero se extraña eso de no tener que preocuparse por ciertas cosas”, confesó Morandeira.

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