La idea es simple: entrar a un bar, pedir un café para tomar y dejar otro “pendiente”. Al cliente se le cobran los dos cafés, pero el segundo lo deja para otra persona. De esta manera, se busca pagar por la bebida de alguien que no tiene el dinero para hacerlo, y que, conociendo que en ese bar sucede eso, entra al lugar preguntando si hay un café para él.
Celsi, quien también es tesorero del Grupo Centro, dijo que le gustaría que más establecimientos adhieran a la iniciativa. “Los que se vayan sumando, espectacular y vemos cómo lo hacemos”.
“Para que sea exitoso la gente tiene que tener conocimiento. A partir de hoy jueves ya se puede”, contó Celsi.
El director de Facal comentó que se enteró de que esto sucedía en algunos bares de la ciudad italiana de Nápoles y le pareció interesante replicar la experiencia en Montevideo. Además, agregó, lo mismo sucede en algunas ciudades de Argentina.
Todos los años, Facal participa junto a otros bares montevideanos de la jornada “Café Solidario”, donde todo lo recaudado por concepto de ventas de cafés se dona al Hospital Maciel.