10 de septiembre 2023 - 5:00hs

El plebiscito que a regañadientes aprobó el PIT-CNT con el objetivo de eliminar las AFAP, bajar a 60 la edad jubilatoria y lograr que las pasividades superen el salario mínimo, se meterá de lleno en la campaña electoral ya que se pondrá a consideración de la ciudadanía junto con las elecciones en octubre de 2024 si se llegan a las aproximadamente 280 mil firmas que se requieren.

De los desafíos que implicará para los candidatos sobre todo en la interna y de las diferencias entre los sindicatos, te hablaré en este Newsletter EnClave.

La propuesta y el mapa de la resistencia sindical

El plebiscito implica juntar firmas para someter a consideración de los votantes un texto a incorporar en la Constitución, lo que implica que sólo se podrá cambiar por otro plebiscito.

A grandes rasgos, la enmienda constitucional propuesta por el PIT-CNT y que esta semana se logró aprobar, establece que la seguridad social se gestionará exclusivamente por el Estado y en algunos casos por personas públicas no estatales (cajas paraestatales) y se organizarán de modo que ofrezcan “prestaciones adecuadas y suficientes”.

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En ese sentido determina que “ninguna jubilación ni pensión podrá ser menor al salario mínimo nacional” y fija en 60 años la edad de la jubilación, con 30 años de trabajo. Por último, elimina a las AFAP, pasa a estar prohibido el ahorro individual de los trabajadores que se incorporan al régimen administrado por el BPS, con carácter retroactivo a la fecha de afiliación, y los ahorros  pasarán a un fideicomiso. Se aclara que las AFAP no van a generar ningún tipo de  indemnización.

Como contó esta nota  el PIT-CNT logró aprobar el camino del plebiscito por una ajustada mayoría de los más radicales pero ya hay sindicatos que expresaron que no lo apoyarán ni harán campaña y otros que plantearon dudas. Los sindicatos de Articulación –como Fuecys, la Fum-Tep y AEBU– pusieron reparos a la consulta, al igual que la corriente En Lucha con los sindicatos de la bebida y de los funcionarios públicos. Hasta la corriente sindical Gerardo Cuesta –que nuclea a los sindicatos más afines al PCU– era partidaria en un inicio de dejar sin efecto la consulta popular y dejar que el futuro gobierno propusiera una nueva ley.

Esta semana el PIT-CNT logró una remontada al conseguir que más de dos tercios de la central sindical aprobara la papeleta con la enmienda constitucional. Pero esas negociaciones no estuvieron tampoco exentas de contratiempos. La secretaria general de la central, Elbia Pereira, que integra Articulación, destacó que escuchaba por primera vez determinadas disposiciones que no estaban en el texto y el vicepresidente de la central, José Lorenzo López, dijo que pese a ser legítima la decisión del plebiscito al estar tan dividida “genera muchas interrogantes”.

Pero el sindicato que salió con los tapones de punta fue AEBU. Esta semana hizo público un documento en el que le hizo 31 advertencias a sus compañeros y plantearon que si sale la enmienda ello “implicará un incremento sustancial e inmediato del gasto en seguridad social". 

En un lenguaje que no parece del PIT-CNT sino más de una cámara empresarial o de un estudio jurídico, AEBU consideró además que eliminar las AFAP “implica confiscaciones retroactivas, sin establecer mecanismos compensatorios”, pese a afectar el “derecho de propiedad”. Además plantea que se abre el camino a “juicios contra el Estado de cuantía incalculable”.

Un tema incómodo en la campaña

Todos recordamos la patriada que se mandaron el PIT-CNT y el Frente Amplio con la LUC, cuando lograron superar las firmas necesarias para someter la principal ley del gobierno a referéndum. Si bien la ley fue ratificada, sirvió para que la izquierda, que venía cascoteada, resurgiera en su militancia y se volviera a encolumnar en una causa común.

No es el contexto actual. El Frente Amplio está enfocado en la campaña electoral y en sacarle los trapitos al oficialismo para recuperar el gobierno. Además viene con viento en la camiseta, con un convencimiento firme de que lo puede lograr.

En ese sentido, tener en medio de la campaña el ruido de un plebiscito que ni siquiera los sectores mayoritarios apoyan, no es una buena estrategia.

Los sectores que apoyan a Orsi y Cosse asumieron posturas diferentes sobre el plebiscito
El MPP, la Vertiente Artiguista y la Convocatoria Seregnista-Progresistas y Nuevo Espacio ya expresaron reparos jurídicos y consideraron inconveniente el plebiscito por lo que los precandidatos propuestos. El propio Orsi ha dicho que la ley de seguridad social que logró el gobierno es mala pero que el camino para derogarla debe ser otro.

Más difícil aún la tendrá Carolina Cosse, como bien explica esta nota de Ramiro Pisabarro  de este viernes, ya que los sectores que la apoyan sí impulsan el plebiscito. El Partido Socialista fue uno de los precursores y los comunistas tienen a sus sindicatos jugados al mecanismo. Hasta ahora la precandidata ha eludido el tema, diciendo que "no hay que apurarse".

El Frente Amplio definirá qué postura toma en un Plenario que todavía no tiene fecha. Es de esperar que se organice una vez que la Corte Electoral ratifique la papeleta aprobada por el PIT-CNT. Lo que si se sabe es que la Mesa Política pedirá dar libertad de acción a los frenteamplistas para que cada uno resuelva si apoya o no el plebiscito.

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