Decenas de soldados de la Guardia Nacional de Estados Unidos trabajaban el lunes para asistir al pueblo pesquero de Cordova, en Alaska, luego de que nevadas intensas derribaron techos, atraparon a personas en sus casas y causaron aludes.
Un pueblo en Alaska, sepultado bajo nieve
Cordova, en el extremo norte de EEUU, quedó enterrado tras una tormenta de 5,5 metros