Por lo general los espectáculos dirigidos al público "teen" tienen ese inconfundible aire a mampostería barata. Es que los productores suelen considerar, no sin un poco de razón, que los adolescentes están más interesados en gritar que en disfrutar del espectáculo, y por eso suelen ser poco cuidadosos con los detalles.
Un tsunami adolescente
One Direction regaló el mejor show adolescente que haya tocado estas tierras