Fue un descubrimiento inquietante. Una bacteria extraña de un lago californiano que prosperaba gracias a algo totalmente inesperado: arsénico. El hallazgo dejaba entrever que una forma distinta de vida como la conocemos en la Tierra podía existir en otro planeta.
Una bacteria no tan anómala
La revista Science publicó dos informes refutando una investigación donde se describía un organismo capaz de procesar arsénico, el cual abría un amplio abanico de posibles vidas extraterrestres