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Una sinergia sustentable para impulsar el bambú uruguayo

Experiencia de intercambio entre una pionera uruguaya y una experta estadounidense busca dar un espaldarazo al uso del material

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23 de mayo de 2018 a las 05:00

El abuelo de Katia Sei Fong era chino. En China se nombra a las personas primero por el apellido y luego el nombre; pero cuando llegó a Uruguay su apellido Liu fue "traducido" como el nombre Luis y lo que era su nombre se transformó en su apellido. Katia no conoció a su abuelo, pero éste llegó a transmitir a su familia un amor por la cultura de su país de origen.

Pero la conexión con China se volvió más fuerte aún cuando en 2009 Katia Sei Fong decidió que el tema de su tesis para recibirse como diseñadora industrial iba a ser el bambú. Más conocido por esta tierra como caña tacuara, era un material que abundaba en la zona donde vivía, entre el Paso de la Arena y Melilla, pero que constataba que nadie le daba uso.

Esto la llevó a visitar a China y fue el inicio de un viaje de ida hacia el mundo de este material. Hoy Sei Fong lleva adelante el emprendimiento Nuestro Bambú lo que la ha convertido en pionera en Uruguay, y le ha valido ser nombrada una de las 17 embajadoras de la Organización Mundial del Bambú.

Pero además en estos últimos tiempos ha sido protagonista de una experiencia de ida y vuelta con la experta estadounidense en sustentabilidad, Alexandra Muller, del International Living Future Institute (ILFI), en una actividad que promete ser un impulso para el desarrollo del bambú en el país. ILFI es una organización que se dedica a certificar productos, edificios y comunidades en materia de sustentabilidad.

En el marco del programa Young Leaders of the Americas Initiative (YLAI), con el apoyo de la embajada de EEUU, Sei Fong tuvo oportunidad de recibir mentoría en la sede de ILFI en Seattle el año pasado, y ahora Muller pasó varios días recorriendo Uruguay.

El camino del bambú charrúa

Hace ocho años, una beca llevó a Sei Fong a China donde estuvo dos meses aprendiendo sobre las posibilidades constructivas del bambú. Al año siguiente, el viaje de Arquitectura (carrera que está terminando de cursar) le sirvió para ver que en otras partes del mundo también se lo estaba usando. A su regreso, fundó Nuestro Bambú, un estudio de diseño "con impacto social y medio ambiental" que genera productos (desde mobiliario a objetos de cocina) y arquitectura efímera con bambú a pedido, a la vez que forma a personas de bajos recursos del interior en la utilización del material.

Ahora Sei Fong está haciendo el trabajo final en Arquitectura sobre cómo hacer un edificio de bambú en Uruguay. Se está dedicando a investigar la resistencia de los materiales locales y cómo se aplica a una arquitectura a escala local.
nuestro bambu quinta capurro esta si

En ese sentido, la experiencia de la YLAI que la llevó a EEUU la ayudó a conceptualizar su trabajo, a la vez de "aprender muchísimo" sobre sustentabilidad. En Seattle, lo que más la impactó fue el "increíble" edificio sede de ILFI, "el más sustentable del mundo". Tuvo reuniones con el staff de arquitectos y diseñadores que la orientaron e introdujeron en conceptos como el diseño biofílico, una práctica que
conecta a las personas con la naturaleza.

A Muller, en tanto, le interesa analizar cómo aplicar los estándares de ILFI en países como Uruguay e impulsar el uso de materiales naturales. Explicó que utilizan la metáfora de una flor de siete pétalos para describir los pilares sobre los que se basan: lugar, agua, energía, salud, materiales, equidad y belleza.
En materia de equidad, le atrajo que Sei Fong brinde talleres gratuitos por todo el país.

Esa misma metáfora de la flor fue reutilizada por Sei Fong y Muller para la experiencia inversa en Uruguay, porque justo en Uruguay, de forma rara, estaba floreciendo el bambú (algo que puede llevar decenas de años en ocurrir).

Nuestro Bambu escuela sustentable Jaureguiberry
Visita a escuela sustentable de Jaureguiberry
Visita a escuela sustentable de Jaureguiberry

Durante la estadía de la experta estadounidense en Uruguay, visitaron la escuela sustentable de Jaureguiberry, donde Muller se sorprendió del conocimiento de los niños: "Seguro que saben más de sustentabilidad que yo porque la están viviendo todos los días".
Hicieron presentaciones en el bosque de bambú de la Quinta Capurro, en Santa Lucía, y en la escuela de arte y artesanías Pedro Figari en Artigas; además de brindar charlas para estudiantes de Arquitectura.

"Es como plantar la semilla del pensar los proyectos de otra manera y cambiar el cómo se hacen las cosas", comentó Muller.

Potenciar negocios innovadores


La Iniciativa YLAI es un programa de intercambio creado por el Departamento de Estado de EEUU. Establecida en el año 2016, proporciona 250 becas cada año que impulsa a participantes de América Latina y el Caribe a desarrollar negocios innovadores y emprendimientos de carácter social. El trabajo se realiza en universidades, incubadoras y organizaciones no gubernamentales de todo Estados Unidos a la vez que se llevan a cabo intercambios que hacen que expertos estadounidenses continúen con la colaboración en los países de sus contrapartes. Es posible obtener más información entrando aquí.
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