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Caso Gavazzo: versión de Manini en Fiscalía se contradice con la del Tribunal de Honor

El líder de Cabildo Abierto dijo que la decisión de no enviar a la Justicia las confesiones de Gavazzo estuvo avalada por Menéndez y Toma; fiscal le reprochó que ningún testigo lo da por cierto

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09 de septiembre de 2020 a las 05:02

Por Santiago Soravilla y Martín Tocar

Los 21 votos necesarios para desaforar a Guido Manini Ríos no están. Ni el Partido Nacional, ni Cabildo Abierto ni el sector colorado Batllistas consideran que hay “mérito suficiente” para que el excomandante en Jefe del Ejército se someta a la Justicia. De esa forma dejarán por el camino el pedido del fiscal Rodrigo Morosoli, quien pretendía imputar a Manini por haber omitido la denuncia acerca de las confesiones de José Nino Gavazzo ante un Tribunal de Honor en 2018. 

Para llegar a sus conclusiones, los senadores debieron analizar miles de folios, que abarcan las actuaciones del tribunal, las declaraciones de los involucrados ante Fiscalía y los expedientes administrativos. 

En los documentos a los que accedió El Observador –que incluyen, entre otros, la declaración de Manini Ríos y de los generales de los tribunales ante Morosoli– no consta prueba documental de que el hoy líder de Cabildo Abierto haya alertado a sus superiores acerca de los dichos de Gavazzo, y sí constan contradicciones entre su relato y el de los integrantes del Tribunal de Honor (Gustavo Fajardo, Alfredo Erramún y José González) y el Tribunal de Alzada (Claudio Romano, Alejandro Salaberry y Carlos Sequeira). 

En Fiscalía, Manini sostuvo que al menos en tres instancias comunicó al entonces ministro de Defensa, Jorge Menéndez, sobre las declaraciones de Gavazzo y añadió que el jerarca le pidió que siguieran las actuaciones, con el visto bueno del entonces secretario de la Presidencia, Miguel Ángel Toma. 

Fiscal Rodrigo Morosoli

Morosoli señaló que no pudo comprobarlo y le llamó la “atención” a Manini de que no nombrara ningún testigo que avalara sus dichos. El general retirado respondió a ese argumento señalando que sus charlas con Menéndez siempre fueron “mano a mano”.

En ese sentido, el relato del líder de Cabildo Abierto se basó en señalar que le comunicaba “todo” al ministro, que el Poder Ejecutivo tenía “premura” para que el tribunal cerrara su actuación y juzgara a los involucrados, y que los dichos de Gavazzo consistían por lo tanto en una “chicana” para “dilatar” el proceso. De todos modos, interrogado por el fiscal, no pudo justificar por qué el pase a la Justicia hubiera supuesto la detención completa del Tribunal. 

Manini también sostuvo que los generales solo le transmitieron los dichos de Gavazzo “de forma verbal”, pero integrantes del tribunal declararon haberle llevado la declaración entera del represor el 15 de junio de 2018. 

Otra contradicción entre los militares tiene que ver con los tiempos que le tomó al entonces comandante en jefe ordenar la continuidad de las actuaciones. Manini dijo que lo hizo el mismo día y los generales señalaron que pasaron unos diez días entre que se suspendieron y se volvieron a reunir.

Por otra parte, los generales Fajardo, Erramún y González le contaron a Morosoli que en reiteradas oportunidades insistieron en la importancia de llevar el caso a la Justicia porque contenía información “inédita”. Manini dijo que no lo recordaba así. En las declaraciones de los integrantes del primer tribunal consta que le manifestaron a Manini reiteradas veces la necesidad de denunciar ante la Justicia y que fallaron con la “convicción” de que las confesiones de Gavazzo y Silveira serían derivadas.

Primera revelación de Gavazzo 

El 10 de abril de 2018, José Nino Gavazzo compareció ante el Tribunal de Honor y sorprendió a sus integrantes con una confesión. Consultado genéricamente sobre personas muertas en el transcurso de interrogatorios, el represor les adelantó que tenía algo que no había soltado ante la Justicia. 

“Lo que sé, y no es lo que he declarado ante la Justicia, porque no lo puedo declarar, aunque soy consciente de que lo que estoy declarando acá va a terminar en manos de la Justicia, lo digo”, comenzó, y se soltó a hablar de la detención de un “jefe militar del MLN” en el año 1973, que murió esposado en una silla. Gavazzo les reveló que el general Esteban Cristi “dio la orden” de que “lo tiraran al río Negro” y que la tarea recayó en él. “Recibí la orden de hacerlo yo. Lo hice yo. Y eso es lo que le puedo decir”, sentenció. 

Los tres integrantes del tribunal supieron enseguida que estaban ante una confesión que merecía pasar a la Justicia. “Nosotros nos miramos y nos dijimos: a la miércoles, esto es grave”, contó Fajardo ante Morosoli.

El general que presidía el tribunal dijo que inmediatamente le pidieron una audiencia a Manini Ríos, que se concretó al día siguiente, el 11 de abril. Erramún, uno de los integrantes del tribunal, fue con el reglamento de los Tribunales de Honor bajo el brazo y leyó al comandante en jefe el artículo 77, que señala que debían detener las actuaciones ante la presunción de un delito.

Según Fajardo, Manini les contestó: “vamos a parar, yo me hago cargo de esto y después los llamo y les digo qué hacemos”. La versión de Erramún coincide pero agrega que pararon otras citaciones. González también manifestó que Manini Ríos les dijo que suspendieran las actuaciones, que iba a “atender” el caso e informar con posterioridad. 

Manini Ríos, en tanto, aseguró que ese mismo día, después de la reunión con los generales, le transmitió a Menéndez que había habido unas declaraciones de Gavazzo que merecían atención. La charla se dio en un acto en la Escuela Naval por ascensos a contralmirantes de la Armada. “Mire que ayer o anteayer Gavazzo mencionó un muerto pero no hay más detalles. Entiendo que lo mejor es citarlo de vuelta y que dé los detalles”, le dijo al ministro, según la versión de Manini. 

De acuerdo a ese relato, Menéndez le contestó que estaba “de acuerdo” y que cuando tuviera detalles le informara. 

El entonces comandante en jefe del Ejército señaló que tras hablar con Menéndez, en el mismo acto en la Escuela Naval, le dijo a Fajardo que continuaran y citaran a Gavazzo. 

Morosoli se lo preguntó específicamente. 

La respuesta de Manini fue: “En el acto, sigan para adelante. Sigan para adelante, citen, vamos a hacer… a profundizar el dato ese porque era muy genérico”. 

Sin embargo, la versión de Fajardo –y de González y Erramún– es distinta. “A la semana aproximadamente me llama al despacho, me dice 'mire Fajardo, vamos a continuar las actuaciones'. Me dice creo que esto es una chicana que está haciendo Gavazzo, debe ser por tal cosa, vamos a continuar con la investigación y aclarar la situación esa” para tener “mayores detalles”, declaró el presidente del tribunal.

Erramún coincidió que la llamada fue sobre el 20 abril. “El comandante lo llama y le dice sigan las actuaciones”, expresó. González contó que Fajardo les dijo que debían continuar y que el ministro le había insistido al comandante en la “urgencia” de las actuaciones. 

La urgencia de Menéndez por conseguir un fallo se reitera en todas las declaraciones. “Debíamos arribar a una conclusión o fallo”, dijo González.

Los generales siguieron adelante, aunque por distintas razones la nueva declaración de Gavazzo se demoró por prácticamente dos meses. 

Segunda confesión de Gavazzo

El 13 de junio fue la segunda declaración de Gavazzo y allí fue consultado específicamente por los detalles de la muerte a la que se había referido. Confirmó que se trataba de Roberto Gomensoro y admitió su responsabilidad. “Yo lo cargué en el vehículo, yo manejé el vehículo, yo lo llevé al lugar, lo bajé, lo puse en el bote y lo tiré del bote. Yo solo… iba envuelto en alambre con piedras del lugar”, reveló.

Ante semejantes confesiones, los generales volvieron a pedir una audiencia con Manini Ríos, que se registró dos días después, el 15 de junio.

“Era una entrevista muy seria porque teníamos información fidedigna de lo que había pasado. Le llevamos inclusive las declaraciones de Gavazzo impresas, (para) que pudiera leerlo”, declaró Fajardo.

Según su versión, Manini Ríos les insistió en que era una “chicana” de Gavazzo para que el tribunal “no termine de fallar”. “Vamos a parar las rotativas, déjenme la documentación, detengan el tribunal, después los llamo a ver qué hacemos”, les dijo nuevamente. 

Erramún coincidió en el relato. “Le dijimos acá está, es un hecho que hay que pasarlo a la Justicia, no hay vuelta”, señaló. “El comandante lo que nos decía es que este hombre está queriendo que detengamos las actuaciones, que se retengan en el tiempo, está buscando como sea, esto ya fue juzgado. Había sido condenado como coautor de este hecho, luego los absolvieron, es todo un caso sabido”, relató Erramún y reiteró que su convicción era que debían “pasarlo a la Justicia”.

González, en tanto, confirmó que Fajardo entregó a Manini Ríos una transcripción de la copia del acta de declaración de Gavazzo. “El comandante leyó allí la copia que le llevó el presidente, tal vez se quedó esa copia” y les dijo que suspendieran. 

Lo que ocurrió una vez que supo la segunda confesión de Gavazzo ocupó buena parte de la indagatoria de Morosoli a Manini Ríos. 

El excomandante señaló que le contó ese mismo día (15 de junio) a Menéndez en una reunión en el Ministerio de Defensa. El ministro actuaba “temeroso” y no era un hombre que dijera “haga esto o no lo haga” sino más bien “de consultar”, comentó. Según Manini, fue Menéndez el que expresó dudas sobre pasar a la Justicia.

“Cuando le digo esto yo me acuerdo bien que él mismo me dijo: ‘Pero por este caso Gavazzo fue sobreseído. Como diciendo, ¿será para darle curso a esto? Porque, ¿qué implicaba parar las actuaciones del tribunal, que era lo que yo le consultaba a él, qué hacemos, paramos las actuaciones, pasamos a la Justicia todo este tema? Esto implicaba meses y meses (...) el parar todo y que fuera a la Justicia nunca se sabe los tiempos. Y el ministro quería que esto se terminara en su mandato, ¿no?”. 

Manini agregó que el ministro le dijo que lo iba a consultar con el secretario de la Presidencia, Miguel Ángel Toma.
 
A los pocos días (el 21 de junio), según Manini, se encontró con Menéndez en la celebración del centenario del Instituto Militar de las Armas y Especialidades, en el gimnasio de la institución. “El ministro en una parte me dice: venga. Me lleva aparte y me dice: hablé con el doctor Toma, él entiende que este tema, al haber sido sobreseído hace tiempo…coincide en que esto puede ser un acto dilatorio de Gavazzo, porque aparte este caso ya fue sobreseído, entonces vamos a seguir con las actuaciones. Me lo dice el ministro a mí y yo no tengo forma de saber lo que él habló con Toma. No tengo forma, pero fue lo que él me dijo a mí”. 
 
Morosoli le mencionó que llamaba la “atención” que nombrara dos ocasiones públicas que permitían fijar fechas sin nombrar algún testigo que avalara esa declaración "de una persona que además falleció". 
 
El militar le contestó que “así sea en el medio del estadio de Peñarol”, todos los temas que hablaba con el ministro eran mano a mano. 

Al día siguiente, según su versión, llamó a Fajardo y le dijo que había hablado con Menéndez. “El ministro coincide –porque yo mismo se lo había dicho, que para mí podía ser un acto dilatorio– en que esto es un acto, hay que seguir para adelante hasta fallar en el caso central del tema”, relató ante Morosoli. 

“Al tribunal yo no le dije mi conversación con el ministro. Los detalles y lo que hablé con el ministro o no hablé, al tribunal no tengo por qué dárselos. El comandante no tiene por qué decirle al tribunal en base a qué adopta la decisión. Yo les comunico: sigan para adelante”, agregó. 

Todas las comunicaciones entre Manini Ríos y los generales fueron verbales y no quedó ningún registro en las actas.

El fiscal le preguntó si le habían dado copia de las actas de declaración de Gavazzo –como habían dicho los generales– y Manini primero dijo que no. "¿Todo verbal?", repreguntó Morosoli. "Todo verbal", respondió Manini.

Más adelante en su declaración, y ante la insistente indagación de la fiscal adjunta, se desdijo. “La comunicación fue verbal, eh, tengo idea que ellos, así con el reglamento, me trajeron: esto fue lo que dijo Gavazzo. Porque yo lo sabía, no recuerdo si me lo dijeron, me contaron o lo leí, pero no me, no fue una comunicación por escrito adjuntando el acta ni nada por el estilo”.

De un tribunal al otro 

Tras recibir la notificación de Manini Ríos de continuar con las actuaciones, el Tribunal de Honor culminó su tarea a fines de setiembre y entendió que no había motivos para sancionar a Gavazzo y Silveira por los 28 homicidios por los que están condenados por la Justicia. Los generales entendieron que Gavazzo y Silveira no habían afectado el honor del Ejército, pero sí el del Cuerpo de Oficiales y el suyo propio al incurrir en una “descalificación por falta gravísima” al no haberle dicho a la Justicia que el coronel Gómez era inocente de la muerte de Gomensoro. 

La resolución molestó a Gavazzo y Silveira, que expresaron su disconformidad y apelaron, lo que provocó la conformación del Tribunal de Alzada. 

"Con el diario del lunes documentaría todo", dijo Gustavo Fajardo, presidente del Tribunal de Honor. "Si tengo que integrar un nuevo tribunal no le quepan dudas que voy a dejar todo por escrito", señaló Alfredo Erramún, otro de los integrantes.

El 1° de octubre, Fajardo, Erramún y González le entregaron el fallo a Manini Ríos. Según Fajardo, ese día tuvieron una conversación “muy clara” en la que se le dijo: “mire nosotros fallamos esto por el tema de Gómez, pero esta parte (las revelaciones de Gavazzo) es información que no tenía nada que ver con el fallo, esto es para la Justicia Civil que tiene que seguir investigando”.

“Entendimos que era un tema para la Justicia penal”, agregó y señaló que habían informado y llevado por escrito las confesiones. “Después la decisión la toma él”, dijo.

“Con el diario del lunes documentaría todo”, sentenció Fajardo ante Morosoli.

Erramún también agregó: “si tengo que integrar un nuevo tribunal no le quepan dudas que voy a dejar todo por escrito”.

Morosoli preguntó específicamente a Manini Ríos por la versión que había dado Fajardo. El excomandante contestó sin hacer mención al pedido de pasaje a la Justicia, dijo que le entregaron el fallo, que incluía el pedido de apelación de Gavazzo y Silveira, y que ahí el tribunal terminó sus actuaciones.

Tribunal de Alzada

A fines de octubre, el día 30, se reunió por primera vez el Tribunal de Alzada, compuesto por Claudio Romano, Alejandro Salaberry y Carlos Sequeira, quienes mantuvieron un encuentro con Manini Ríos. 

Romano, que ofició como presidente, dijo a Morosoli que el entonces comandante les dio dos precisiones: que no se detuvieran en las “declaraciones de Gavazzo y de Silveira” porque él ya estaba al tanto y “actuando al respecto”, y “la máxima urgencia en el diligenciamiento de los hechos dado que así se lo pedían desde el ministerio”.

“No especificó cuáles eran los dichos… los venimos a descubrir cuando empezamos a ver el expediente”, agregó.

Sequeira, en tanto, subrayó que Manini Ríos les manifestó que el Ministerio de Defensa “necesitaba una premura para la resolución del caso”. 

“Nos dijo que no detuviéramos las acciones por situaciones puntuales que se hubieran presentado, declaraciones que se hubieran hecho puntualmente en el primer tribunal”, contó. Luego agregó que el concepto había sido claro: “de parte del ministerio, darle celeridad, y no paralicen las acciones por declaraciones que van a encontrar que están en el primer tribunal, que eso ya está en conocimiento”.

Una de las fiscales del equipo de Morosoli le preguntó específicamente si Manini Ríos les manifestó “si había tomado alguna medida al respecto, si había hecho alguna comunicación”.

Sequeira respondió que no y luego agregó que no correspondía que les informara y que ellos tampoco preguntaron específicamente.

De acuerdo con Manini Ríos, lo que les dijo fue que se circunscribieran a la resolución del ministerio de la apelación, que era su tema de actuación. “Unas declaraciones de Gavazzo sobre Gomensoro, ustedes no las consideren porque yo ya hablé con el ministro hace meses y se dispuso que se continuara”, relató. “Ustedes no entren en ese tema, no entren. Les hice acuerdo de que el tema Gomensoro había sido hablado con el ministro”, prosiguió.

Pese a que, según Manini Ríos, había sido advertido, al leer el expediente Romano llamó al general Fajardo para preguntarle por el tenor de las confesiones de Gavazzo y Silveira. 

“Gustavo, declararon esto, esto, esto y esto. ¿Qué hiciste?”, le preguntó. La respuesta de Fajardo, según Romano fue que habían parado las actuaciones y que Manini Ríos les ordenó seguir. 

Así lo recordó Romano: 

Fajardo: Le informamos de todo, sabe todo y cuando le dimos los resultados del tribunal le informamos de todo. 

Romano: ¿Así que el expediente está en total conocimiento del comandante? 

Fajardo: Sí. Podés quedarte…

Romano dijo a Morosoli que el relato le cerró porque Manini en su momento les había dicho que había declaraciones, que él ya tenía conocimiento y que estaba actuando al respecto.

González aseguró que le constaba que la llamada entre Romano y Fajardo había ocurrido. 

Tras esto, el Tribunal de Alzada ratificó el dictamen emitido por el Tribunal de Honor. Manini Ríos no incluyó las revelaciones ni comentario alguno en un escrito adjunto que elevó a Menéndez. El ministro y el presidente homologaron los fallos. 

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