¿El motivo detrás de este aumento? Brasil, país desde el cual se importa más del 98% de la yerba que se consume en Uruguay, estaba vendiendo el producto más caro por una serie de razones: menos terreno para plantar el cultivo debido a productores que se volcaban por la soja, la suba del tipo de cambio y la apertura de algunos mercados que históricamente no habían sido consumidores de yerba mate.
Fruto de esto, hoy en las góndolas uruguayas el kilo de yerba ronda los $ 140, en promedio. Un año atrás, se conseguía a $ 80.
Un año récord
A pesar de la espectacular suba en el precio, Uruguay importó más yerba en 2013 que en 2012: 34.330.911 kilos frente a 32.617.489 kilos (un incremento de poco más de 5,25%). Los actores del sector reconocen que, si bien fue un año turbulento, también tuvo un buen desempeño a nivel de ventas.
Canarias –empresa que en 2013 importó el 61,3%, según datos de Uruguay XXI– vivió un año récord en volumen de importación, comentó su gerente de marketing, Nelson Loira. “La situación de precios que se generó a partir del mes de agosto, dados los resultados de cierre de 2013, diría que no afectó las ventas”, dijo Loira. De todas maneras, el ejecutivo admitió que se trató de un año “atípico”.
Desde El Moncayo, la segunda firma en importancia con 7,75% de las importaciones, se señaló que fue “un buen año”. Uno de los directores de la empresa, Ignacio Coelho, ejemplificó la situación con los precios de importación de una tonelada de yerba: US$ 1.500 en febrero de 2013; US$ 2.600 en febrero de 2014.
Por su parte, el gerente general de La Selva, Mariano Martínez, indicó que la situación en Brasil dificultó el acceso a la materia prima durante el año pasado. “Y cuando se conseguía, los productores muchas veces no querían vender por incertidumbre y los precios eran constantemente al alza”, rememoró. En el caso de La Selva –la tercera empresa en importación con 6,98%–, las ventas fueron similares a las de 2012.
El propietario de Apiarios Cabral, José Cabral, sostuvo que el desempeño general fue bueno en 2013, y que no se sufrió un “resentimiento del producto”. “El año pasado tuvimos aumentos entre el 60% y el 80% (en los precios)”, dijo quien dirige la cuarta firma en importancia, con 5,6% de las importaciones en 2013.
En tanto, Germán Álvez, el gerente de Ventas de Puritas –empresa que comercializa Del Cebador, quinta con 4,5% de lo importado–, manifestó que el año pasado las ventas no mermaron como consecuencia del factor precio. “A pesar de que el producto haya tenido incrementos importantes en poco tiempo, no es un producto de fácil abandono”, expresó.
De aquí en adelante
Después de un año ajetreado para el negocio de la yerba, queda la interrogante de cómo evolucionará su precio.
Algunos de los consultados señalaron que la próxima zafra de mayo será vital para tener más elementos para analizar si el precio seguirá trepando o si se estabilizará. “La tendencia es a una cierta estabilidad hasta la zafra; de mayo en adelante la película puede ser estabilización, descenso o aumento”, resumió Cabral.
Martínez, de La Selva, dijo que por ahora prima la incertidumbre en relación a cómo pueden evolucionar los precios.
Por su parte, Álvez, de Del Cebador, se animó a pronosticar un aumento. “Todavía no hemos ajustado como se debería ajustar, seguimos por detrás del valor real de la yerba. El año pasado fue un error haber aguantado subas, porque cuando hubo que ajustar hubo empresas que tuvieron que hacer un ajuste muy grosero”, dijo. El gerente de Ventas de Puritas agregó que, a diferencia del año pasado, ahora las empresas son más “conscientes” del problema, lo que las llevará a realizar aumentos paulatinos.
Campeones mundiales
Fuentes del mercado estiman que 8 de cada 10 uruguayos son consumidores de mate. Loira, de Canarias, calculó que el consumo per cápita por año ronda los 15 kilos dentro de la población consumidora. Estos números convierten a los uruguayos en los mayores consumidores de yerba mate a nivel mundial y dificultan que la torta pueda crecer mucho más.
“Es un mercado bastante maduro; no sé cuántos uruguayos puede haber que no consuman mate”, dijo Martínez.
Coelho, de El Moncayo, aseguró que es “muy probable” que Uruguay haya alcanzado su techo.
Otro que opinó en el mismo sentido fue Cabral, quien manifestó que podría haber “alguna variación hacia arriba”, pero se inclinaría a pensar que “con estos niveles de precios” no hay mucho más lugar para crecer.
En este escenario de madurez, las diferentes marcas vienen apostando desde hace algunos años por las yerbas compuestas para abrir el abanico y diversificar su oferta, como una forma también de sumar valor agregado a la yerba tradicional y, de esta manera, agrandar el negocio.
Para Álvez, de Del Cebador, se trata de un mercado “más sencillo”, lo que atribuye a la existencia de menos barreras de ingreso.
“En las compuestas es más fácil que la gente varíe, no hay tanta fidelidad”, dijo, lo que sí ocurre con las tradicionales.
En tanto, Coelho, de El Moncayo, señaló que nota una mejora en la calidad de las compuestas. “El consumidor no toma cualquier cosa, le gusta tomar una buena yerba”, enfatizó el director de la empresa.