Ciertamente las sociedades pueden progresar sobre la base de estimular el debate de ideas desde posicionamientos contrapuestos, respetuosos y propositivos que coadyuven a mejorar la calidad de vida y de pensamiento.
Parecería ser que todo planteamiento educativo, del orden que sea, está bajo sospecha, es descalificado y se le imputan intereses “oscuros” y “foráneos”
La reflexión durante y posterior a la pandemia se movió en por los menos en dos direcciones respecto al rol de la escuela
El derecho al desarrollo forma parte de una concepción comprensiva de derechos humanos, vinculado al derecho a la educación y aprendizajes relevantes y sostenibles
Lamentablemente la educación no constituye, en la actualidad, un asunto prioritario a escala global, y en particular, está lejos de serlo en América Latina
Improntas social demócratas, abiertas y dialoguistas, que entrelazan y tejen puentes hacia otras sensibilidades, pueden contribuir a plasmar una agenda de transformaciones educativas
Sobre la persona y la personalización educativa: la columna de Renato Opertti para El Observador