6 de agosto de 2026 9:52 hs

Completar la frase del otro, compartir gustos, elegir caminos similares o incluso responder por la otra persona son situaciones que suelen alimentar el mito de que los gemelos poseen una conexión casi inexplicable. Sin embargo, detrás de esas coincidencias existe una combinación de genética, ambiente y una vida compartida que la ciencia ayuda a comprender.

Ese fue el eje del nuevo episodio de MP Talks, que reunió a las hermanas gemelas Rosario y María José Gueçaimburú para explorar el fenómeno de la simbiosis gemelar a partir de sus propias vivencias y del conocimiento científico que ambas aportan desde la medicina.

Rosario Gueçaimburú, pediatra, neonatóloga y genetista clínica de MP, explicó que aunque los gemelos idénticos comparten prácticamente el 100% de su información genética, eso no significa que sean exactamente iguales durante toda su vida.

"Los gemelos tienen idéntica carga genética, pero el ambiente tiene su peso, como todo en la epigenética", señaló.

La especialista explicó que la epigenética estudia cómo el entorno puede "prender o apagar" determinados genes, modificando la forma en que esa información genética se expresa sin alterar el ADN.

"El ambiente prende y apaga información genética y hace que, por determinadas características del ambiente al que está sometido, un gemelo tenga distinto peso que otro, tenga distinto coeficiente intelectual o desarrolle características diferentes", sostuvo.

Según explicó, factores como la talla, el peso, la presión arterial e incluso algunas capacidades cognitivas dependen de múltiples variables donde el ambiente juega un papel determinante.

Crecer siendo dos

Más allá de la genética, el episodio también abordó un aspecto menos visible: cómo se construye la identidad cuando desde el nacimiento se es percibido como parte de una pareja.

Rosario recordó que incluso sus propios padres tenían dificultades para distinguirlas cuando eran bebés.

"Mamá y papá se preguntaban entre sí cuál es Rosario o María José. Ni siquiera tenemos claro si nos llamamos como nos llamamos", contó entre risas.

La anécdota tiene una explicación sencilla: una llevaba un chupete de un color y la otra de otro, pero con frecuencia los intercambiaban.

"O sea que andá a saber las veces que cambiamos de nombre", agregó.

Con el paso de los años, aprendieron a identificar diferencias que para ellas son evidentes, aunque muchas personas continúan viéndolas prácticamente iguales.

"Nosotras no nos vemos tan idénticas como nos ve la gente. Para mí, yo gesticulo más; María José tiene los ojos más almendrados", comentó Rosario.

Esa percepción externa también dio lugar a una reflexión sobre cómo viven su condición de gemelas.

"Toda la vida nos preguntaron qué se siente ser dos tan iguales y nosotros no sabemos lo que se siente no ser dos. Es difícil separarnos del hecho de que somos dos", afirmó.

¿Existe la telepatía entre gemelos?

Uno de los mitos más populares es que los gemelos pueden comunicarse sin hablar o sentir exactamente lo mismo al mismo tiempo.

Aunque la ciencia no respalda la existencia de la telepatía, las hermanas reconocieron que la convivencia durante tantos años generó una sincronía difícil de explicar desde afuera.

"Sí, terminar frases, contestar una por la otra", contó Rosario.

Incluso relató situaciones en las que responde preguntas dirigidas a su hermana antes de que ella pueda hacerlo.

"Le hacen una pregunta a María José y contesto yo antes. Y está correcta. Después María José dice: 'Es esa la respuesta'", recordó entre risas.

Para ambas, ese tipo de situaciones forman parte de una complicidad construida durante toda una vida compartida más que de un fenómeno sobrenatural.

Gustos que también parecen sincronizados

María José Gueçaimburú explicó que las similitudes también aparecen en las preferencias personales y en la forma de disfrutar el tiempo libre.

"Miramos los mismos programas en la televisión, nos gustan las mismas cosas", comentó.

Recordó además que durante la adolescencia compartían gran parte de sus intereses, especialmente la lectura.

"Éramos las dos muy lectoras. Era 'comprate tal libro así después vos me lo prestás a mí y yo te presto el que yo me compré'. Siempre tuvimos esa complicidad", relató.

Lejos de competir entre ellas, asegura que disfrutaban compartir sus pertenencias y hasta encontraban una ventaja en recibir regalos diferentes para luego intercambiarlos.

"Lo positivo era que cada vez que nosotros teníamos las cosas, las teníamos por dos", resumió.

Más allá de los mitos

El episodio también profundiza en las diferencias entre gemelos idénticos y no idénticos, los embarazos gemelares, el desarrollo dentro del útero y los factores que pueden hacer que dos personas con el mismo ADN desarrollen características distintas a lo largo de la vida.

La conversación propone una mirada que combina evidencia científica con vivencias personales para explicar por qué la conexión entre los gemelos puede parecer extraordinaria sin dejar de tener fundamentos biológicos y ambientales.

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