Del Francisco a una nueva generación de navegación eléctrica
Uno de los grandes hitos llegó hace más de una década con la incorporación del Buque Francisco, que permitió fortalecer la conexión directa entre Buenos Aires y Montevideo con una tecnología innovadora para su momento y haciendo énfasis en un mayor confort para los pasajeros
Propulsado por Gas Natural Licuado (GNL), el Francisco significó un paso concreto en el proceso de reducción de emisiones. Para hacerlo posible, Buquebus desarrolló infraestructura específica, incluyendo una planta de licuefacción propia. La utilización de GNL permitió reducir aproximadamente un 25% las emisiones de CO frente a combustibles tradicionales.
El proceso continuó en tierra, con la incorporación de energía solar en Puerto Madero y nuevas soluciones orientadas a mejorar la experiencia del pasajero. A esto se sumaron proyectos en Colonia, Montevideo, Punta del Este y otros puntos de Uruguay.
Ahora, la llegada del China Zorrilla representa el salto más ambicioso de esa evolución, al pasar de una estrategia enfocada en reducir emisiones a operar un buque con propulsión 100% eléctrica y cero emisiones directas durante la navegación. A esto se suma el uso de una fuente de energía proveniente casi en su totalidad de energías renovables.
China Zorrilla: una nueva escala
Con 130 metros de eslora y capacidad para 2.100 pasajeros y 225 vehículos, el China Zorrilla es el buque 100% eléctrico de gran porte más grande del mundo.
Su escala permite transportar más del doble de pasajeros que el Francisco y otros buques que operan la ruta Colonia. Pero su verdadera transformación no está solamente en el tamaño.
El China Zorrilla incorpora un sistema de almacenamiento de energía de más de 40 MWh y ocho waterjets impulsados por motores eléctricos de alta potencia. Su llegada lleva a una nueva dimensión el proceso de eficiencia energética y descarbonización iniciado años atrás.
Su incorporación requiere además nueva infraestructura energética, capacitación de tripulaciones, protocolos específicos, mantenimiento especializado y coordinación entre los diferentes actores de la operación portuaria. En Colonia del Sacramento y Buenos Aires se desarrolló la infraestructura eléctrica necesaria para abastecer al nuevo buque.
Porque electrificar un buque de esta escala también implica transformar los puertos que lo reciben.
Mayor capacidad, menor impacto por pasajero
Durante años, mejorar la conectividad significó principalmente sumar frecuencias. Con el Buque Francisco y ahora con la incorporación del China Zorrilla, Buquebus busca sumar una nueva variable a esa ecuación y transportar más pasajeros en cada viaje mediante buques de mayor capacidad y menor impacto ambiental.
Esta combinación permite disminuir la huella de carbono por pasajero transportado. Al mismo tiempo, sus buques están diseñados con mayores espacios de recreación, distintas cabinas/clases (Económica, Turista, Business y Primera) y experiencias gastronómicas con diferentes servicios a bordo. Buscando que eficiencia y experiencia vayan en la misma dirección.
El buque Francisco, reconocido con un récord Guinness por su velocidad, fue concebido para unir Buenos Aires y Montevideo de manera directa, utilizando GNL como un combustible más eficiente y de menor impacto ambiental que los combustibles marítimos tradicionales. Esta conexión permite que pasajeros con destino a Montevideo y otros puntos del este de Uruguay puedan llegar directamente a la capital, reduciendo largos trayectos terrestres en buses y automóviles desde Colonia.
El China Zorrilla responde a una lógica complementaria. Busca potenciar la conexión de cercanía Buenos Aires–Colonia con propulsión 100% eléctrica y cero emisiones directas durante su operación. Su mayor capacidad abre además una oportunidad para que Colonia deje de ser principalmente un punto de tránsito y se consolide como destino final, generando más estadías, experiencias y actividad turística.
En este contexto, disponer de más horarios puede beneficiar al pasajero, pero la conectividad también debe medirse por capacidad, precio, confort, seguridad, calidad del servicio e impacto ambiental.
La estrategia apunta a adaptar las frecuencias a la demanda de cada período y utilizar eficientemente embarcaciones de mayor capacidad. En temporada baja, por ejemplo, esto puede significar operar tres frecuencias diarias hacia Colonia en lugar de las cinco o seis que Buquebus llegó a operar históricamente en determinados períodos.
No se trata de transportar menos pasajeros, sino de utilizar mejor cada viaje y cada buque, optimizando recursos y construyendo un modelo eficiente y sostenible en el largo plazo, así generando menos emisiones en cada viaje y por cada pasajero que esté viajando en nuestros buques. Francisco para conectar directamente Buenos Aires con Montevideo y China Zorrilla para transformar la conexión Buenos Aires–Colonia y potenciar a Colonia como destino.
Generar nuevos motivos para viajar
Hace más de dos años Buquebus decidió redoblar su apuesta por el desarrollo de Colonia como destino, anticipándose a la mayor capacidad de conectividad que hoy representa el China Zorrilla. La compañía desarrolló verticales vinculadas con Aventura, Eventos, Cultura, Wellness y Gourmet, transformando actividades deportivas, recitales, gastronomía, bienestar y experiencias culturales en nuevas razones para cruzar el Río de la Plata.
Ese trabajo ya muestra resultados. Durante este período, Buquebus logró incrementar aproximadamente un 50% las reservas hoteleras en Colonia y los viajes hacia Colonia del Sacramento, en un proceso de desarrollo que busca preparar al destino para una nueva etapa de crecimiento.
Un ejemplo fue la Media Maratón de Colonia, desarrollada junto a Buquebus Aventura, que alcanzó 1.732 inscriptos y 1.550 corredores, de los cuales 670 viajaron desde Buenos Aires con Buquebus. El evento demostró cómo una experiencia deportiva puede generar nuevos flujos de visitantes y actividad para todo el destino.
La misma lógica se aplicó desde Buquebus Eventos con el recital de La Renga en Colonia. Para acompañar la convocatoria, la compañía dispuso un buque con capacidad para 1.100 pasajeros, especialmente programado para que los asistentes pudieran viajar desde Buenos Aires, disfrutar del espectáculo y regresar después del show.
Son ejemplos de una misma estrategia que apunta a no esperar a que la nueva capacidad genere demanda, sino preparar el destino y crear nuevos motivos para viajar. Más visitantes y estadías más largas se traducen en mayor ocupación hotelera, más actividad en restaurantes y comercios, nuevos servicios turísticos, proveedores, inversión y empleo local.
Así, la llegada del China Zorrilla encuentra a Colonia en un proceso de desarrollo iniciado años atrás y preparado para alcanzar una nueva escala.
Por otro lado, desde Uruguay también se observa un crecimiento sostenido de los turistas que eligen Buenos Aires con mayor frecuencia. La ciudad atraviesa un momento de fuerte atractivo, con una amplia oferta de teatro, gastronomía, cultura, compras y entretenimiento, a la que se suma una ventaja clave para el pasajero uruguayo: la cercanía y facilidad de acceso. A esto se agregan las visitas a familiares y la posibilidad de utilizar Buenos Aires como puerta de entrada a otros destinos de Argentina. En ese sentido, Buquebus viene desarrollando una propuesta de paquetes que integran Buque + Avión + Hotel hacia algunos de los principales destinos del país, facilitando el acceso de los turistas uruguayos y contribuyendo a generar un flujo turístico más equilibrado entre ambas orillas.
Una transformación que también ocurre en tierra
Esta nueva etapa requiere transformar también la infraestructura en ambas orillas del Río de la Plata.
En Buenos Aires, esa visión se materializa en Portal Buquebus, un proyecto de más de 90.000 m² en Puerto Madero que amplía el concepto tradicional de terminal para convertirlo en un nuevo espacio de conexión con la ciudad.
El proyecto contempla la ampliación y modernización de la terminal, nuevas mangas y espacios operativos, aproximadamente 850 plazas de estacionamiento, un hotel de 150 habitaciones, una torre residencial, espacios verdes y áreas de servicios. Incorpora además web check-in, terminales de autogestión, nuevos procesos de embarque y la infraestructura energética vinculada al China Zorrilla.
Del otro lado del río, el Gobierno uruguayo y la Administración Nacional de Puertos vienen impulsando obras de infraestructura en el Puerto de Colonia, acompañando el crecimiento del movimiento de pasajeros y preparándose para el incremento de volumen que podrá generar esta nueva inversión de Buquebus.
Así, las inversiones en infraestructura acompañan el crecimiento de la conectividad y preparan a ambas orillas para una nueva etapa de movilidad y turismo en el Río de la Plata.
FIT 2026: el futuro de la conectividad, en primera persona
Esta transformación será uno de los ejes de la participación de Buquebus en FIT 2026, donde la compañía estará presente dentro del espacio de Uruguay.
El martes 29 de septiembre a las 10:30, Buquebus brindará una charla dedicada al China Zorrilla y al futuro de la conectividad en el Río de la Plata, poniendo en perspectiva una historia de 46 años de evolución, inversión e innovación para acercar Argentina y Uruguay.
Porque detrás de cada nueva tecnología existe un objetivo mayor: conectar más personas, generar nuevos viajes, extender estadías y crear nuevas oportunidades para los destinos.
La próxima etapa de la conectividad del Río de la Plata no se trata solamente de sumar frecuencias o aumentar capacidad. Se trata de utilizar mejor cada viaje y, al mismo tiempo, generar más razones para viajar.
De conectar ciudades de manera más eficiente. De transformar pasajeros en visitantes. De hacer que una escapada se convierta en una estadía. De generar actividad económica y empleo a ambos lados del río. Y de hacerlo incorporando tecnologías que permitan reducir progresivamente el impacto ambiental del transporte.
Durante 46 años, Buquebus trabajó para unir mucho más que dos orillas.
El China Zorrilla es el capítulo más reciente de esa historia y, al mismo tiempo, el comienzo de una nueva etapa: más capacidad, nuevas experiencias y una nueva forma de unir Argentina y Uruguay, impulsada 100% por energía eléctrica.