La gran masa de agua contaminada filtrada desde Turkey Point amenaza el acuífero de Biscayne, fuente principal de agua potable para más de 3 millones de personas en el sur de Florida. A pesar de los esfuerzos de la empresa, esa llamada pluma hipersalina sigue avanzando hacia los pozos de agua potable, incrementando los riesgos para la salud pública.