El Tribunal de Cuentas decidió observar por mayoría la renegociación del contrato del proyecto Neptuno impulsada por el gobierno de Yamandú Orsi por “cambios sustanciales” en el objeto, según informó a El Observador el presidente del organismo, Francisco Gallinal.
El Tribunal entiende que cuando se renegocia un contrato no se puede modificar el objeto pero en este caso se cambiaron muchas cosas como el lugar, el precio y hasta el mantenimiento de la infraestructura.
Tal como informó El País, la votación fue por mayoría 4 a 3 con el respaldo del presidente Gallinal y de los tres ministros que responden a la coalición. Los tres ministros del Frente Amplio votaron en contra de la observación.
Gallinal explicó que con todos los cambios que se hicieron la licitación hubiera sido otra y podrían haber participado otras empresas. “Lesiona la igualdad de los oferentes”, aseguró.
El gobierno de Luis Lacalle Pou firmó en febrero de 2025, en plena transición de gobierno, un contrato con el consorcio Aguas de Montevideo SA por el que se planteaba construir una planta potabilizadora en la zona de Arazatí que tomara agua del Río de la Plata.
Al asumir, el gobierno encabezado por Yamandú Orsi renegoció el contrato con el consorcio y decidió realizar la planta en Aguas Corrientes –mismo lugar donde ya está la actual–, seguir tomando agua del Santa Lucía y realizar otras obras como otra potabilizadora más pequeña en el arroyo Solís Chico y la represa de Casupá (que queda por fuera del contrato).
Ante la observación, el gobierno puede de todas formas reiterar el gasto.