El clima de negocios volvió a deteriorarse en Uruguay y acumuló su cuarta caída consecutiva. Apenas un tercio de los encuestados —el 34%— califica el ambiente actual como "bueno" o "muy bueno", el nivel más bajo desde inicios de 2020. El cambio fue menos marcado que en relevamientos previos
Predominan de forma clara las valoraciones "regulares" con el 55%, al tiempo que la proporción de quienes lo catalogan de forma negativa escaló al 12%. Así lo refleja la última Encuesta de Expectativas Empresariales de la consultora Exante, efectuada entre el 29 de setiembre y el 30 de octubre a 341 ejecutivos de firmas grandes y medianas.
Ese retroceso convive con una visión macroeconómica relativamente estable que cortó la racha de mayor pesimismo previo. Más de la mitad de los empresarios observó la economía igual que el año pasado y la mayoría descartó cambios dentro de un año, con una baja de quienes anticipan un retroceso desde el 45% hasta el 33%.
Sin embargo, el ritmo de actividad se mantiene en niveles reducidos, con proyecciones de crecimiento para este año y el próximo ubicadas en el 1% y el 1,3%. A un plazo de tres o cuatro años, el promedio se fijó en el 1,5% anual, exactamente la mitad de lo estimado en 2021.
En cuanto al clima de inversiones para los próximos doce meses, las expectativas mejoraron de forma moderada, aunque el saldo neto de respuestas —el balance entre quienes esperan mejoras y quienes prevén un empeoramiento— permanece en terreno marcadamente negativo en -26%, tras dos años de oscilación en esos niveles. En detalle, el 8% de los ejecutivos aguarda un clima mejor, el 58% anticipa un escenario igual y el 34% proyecta un resultado peor.
-
Situación de las empresas, producción, inversión y empleo
Puertas adentro de las compañías, la tónica general es de estabilidad. Subieron las expectativas sobre producción e inversión para los próximos doce meses, con alzas previstas por el 44% y el 38% de las empresas, lo que revierte la caída previa en los saldos netos.
No obstante, ese comportamiento no se traslada al mercado de trabajo. Menos de uno de cada cinco empresarios planea aumentar su personal en el próximo año, el registro más bajo desde 2020, al tiempo que el saldo neto se sitúa cerca de cero en sintonía con la estabilidad de la ocupación en 2026. Entre los factores limitantes para contratar figuran el salario real elevado —señalado por el 60% de las firmas sin expansión de plantilla—, la falta de volumen de negocios y la disponibilidad de tecnologías ahorradoras de mano de obra.
En paralelo, la rentabilidad se redujo: apenas un 47% la evalúa de forma positiva y solo un cuarto proyecta aumentos anuales. En contraste, la competitividad mejoró ante los ojos de dos de cada tres consultados, aunque la presión sobre los costos se mantiene como el principal desafío corporativo.
-
Evaluación de la gestión de gobierno y política económica
El juicio sobre la gestión gubernamental registró un nuevo retroceso. El 65% de los ejecutivos desaprueba el desempeño de la actual administración y solo el 7% lo aprueba, guarismos que en abril se ubicaban en el 57% y el 9% respectivamente. Este escenario resulta sustancialmente peor que el registrado a igual altura del período en el gobierno de Luis Lacalle Pou y se asemeja al observado durante el segundo mandato de Tabaré Vázquez.
Al desglosar por áreas, la gestión de la inflación, con un +67%, y el desempleo, con un +7%, presentaron saldos netos favorables. En contraste, la promoción de inversiones cayó a su primer saldo negativo desde abril de 2019, mientras la seguridad pública y la educación continuaron como las áreas peor evaluadas, con saldos netos de -83% y -60%.
Frente a este panorama, la política económica mantiene una expectativa de continuidad: el 71% anticipa escasos cambios en doce meses, y se redujo a un cuarto la proporción que anticipa un deterioro, la cual superaba el 40% en abril. Respecto al proyecto de ley de competitividad e innovación, el 55% indicó que no prevé cambios relevantes en las condiciones de negocio de sus empresas, aunque predominan quienes esperan una mejora por encima de quienes temen perjuicios.
"El vaso 'medio lleno' es que el deterioro parece haberse frenado; el vaso 'medio vacío' es que esta continuidad supone que Uruguay continuará en un escenario de bajo crecimiento económico, con desafíos de costos y rentabilidad para las empresas y con un clima de negocios percibido mayormente como "regular", señala Exante.
-
Expectativas de inflación y tipo de cambio
En el terreno de los precios, las expectativas inflacionarias muestran registros estables. Más del 90% de los empresarios ubica la suba de precios dentro del rango de tolerancia del Banco Central, fijado entre el 3% y el 6%, tanto para 2026 como para 2027.
Para un horizonte de mediano plazo, un 85% mantiene esa expectativa, aunque con mayor peso en el tramo superior y un promedio del 5% anual frente al objetivo del 4,5%.
Del lado cambiario, el 58% de los ejecutivos espera un tipo de cambio situado entre los $ 41 y los $ 43 para dentro de un año, con un valor medio de $ 41,3.