Las economías de Uruguay, Argentina y Brasil exhiben un desempeño pobre y se encuentran prácticamente estancadas desde hace varios trimestres, de acuerdo con el último informe del Observatorio de la Coyuntura Económica de la Universidad Católica del Uruguay (UCU).
Si se toma como punto de partida diciembre de 2023 —mes de inicio del actual período de gobierno argentino—, las tres naciones acumulan un incremento del orden del 5%.
El caso de Argentina refleja una recuperación inicial seguida de un estancamiento y un posterior desplome, según el monitoreo del centro de estudios. La actividad económica cayó 0,6% en el segundo trimestre y experimentó una baja cercana al 2% en el tercero, lo cual configura una recesión al registrar dos trimestres consecutivos de contracción.
El diagnóstico tiene un punto en común: la economía atravesó un tercer trimestre débil y todavía no muestra señales suficientes para consolidar una recuperación, pese al optimismo de las autoridades del Banco Central de la República Argentina (BCRA), quienes en el último Informe de Política Monetaria (IPOM) divulgado por Bloomberg Línea anticiparon una recuperación "significativa" en el último trimestre del año. En ese contexto, el repunte esperado para los últimos meses del año podría resultar limitado.
Por su parte, Brasil muestra escaso dinamismo en su índice de actividad y exhibe una caída desestacionalizada durante el tercer trimestre frente al período precedente.
En sintonía con este enfriamiento, el Banco Central de Brasil recortó formalmente su previsión de crecimiento económico para 2026 al 1,8%, según consignó Bloomberg Línea, debido al impacto de las altas tasas de interés y la desaceleración del crédito regional.
A su vez, el reporte del Observatorio de la UCU advierte que tras el shock electoral el país enfrenta ajustes pendientes en el plano fiscal. En los 12 meses concluidos en agosto, el resultado primario se situó en -0,6% del PIB y los intereses nominales llegaron al 8,9% del PIB, de modo que el déficit fiscal nominal ascendió al 9,5% del PIB (cercano a 10 puntos del PIB).
Asimismo, la deuda bruta del gobierno general se ubicó a fines de agosto en el 82,9% del PIB, registrando un aumento de 4,3 puntos frente al cierre del año pasado, aunque el sistema cuenta con los atenuantes de una deuda denominada mayoritariamente en reales y un respaldo considerable de reservas internacionales.
En cuanto a Uruguay, el relevamiento del Observatorio de la UCU señala que el índice de actividad registró una contracción en el segundo trimestre del -0,8% frente al trimestre anterior y del -0,5% en la comparación interanual. No obstante, el análisis proyecta una recuperación para el tercer trimestre bajo ambos criterios de medición.
Al ampliar la perspectiva hacia las vísperas de la pandemia en febrero de 2020, el informe de la UCU concluye que el desempeño regional continúa como magro, con un crecimiento acumulado de 13,0% para Brasil, 8,4% para Uruguay y 7,3% para Argentina en un lapso de seis años y medio.
Respecto a las proyecciones de crecimiento para este año y el próximo, la encuesta FOCUS sitúa a Brasil en 1,8% y 1,3%; el REM proyecta para Argentina un 1,5% y 2,5%; y la encuesta del Banco Central del Uruguay (BCU) prevé para Uruguay un 1% y 1,65%.