7 de octubre de 2026 11:40 hs

Iber celebró sus 30 años de trayectoria en Uruguay con un encuentro en el Hotel Cottage, donde reunió a familiares, amigos, proveedores y personas que forman parte de la historia de la empresa. La celebración sirvió también para repasar el camino recorrido desde sus comienzos como un pequeño kiosco hasta convertirse en una cadena especializada con presencia en distintos puntos del país y una estrategia enfocada en seguir creciendo.

La historia de Iber comenzó hace tres décadas por iniciativa de la familia Domínguez. Lo que nació como un kiosco fue transformándose con el paso de los años, primero con la apertura de nuevos locales y luego con una propuesta que amplió su foco más allá del vino, incorporando bebidas, productos de regalería y una experiencia de compra de perfil boutique.

“Para Iber llegar a treinta años de trayectoria en Uruguay es un orgullo, no solo por la trayectoria sino por el camino recorrido”, señaló Nicolás Domínguez, director de Iber. El ejecutivo recordó que fue su padre quien inició el negocio y destacó ese recorrido como un ejemplo para las nuevas generaciones de la familia.

“Iber apunta a seguir creciendo, como lo hemos hecho a lo largo de nuestra historia. No sé hasta dónde vamos a llegar, lo que sí sé es cómo vamos a transitar el camino, con los mismos valores, que va a ser la constancia, el seguir y la honestidad”, agregó.

De un kiosco a una red de tiendas

Para Rodrigo Baillo, gerente general de Iber, los 30 años también están marcados por las personas que fueron parte de la evolución de la empresa. “Las empresas son personas y 30 años pasó mucha gente por Iber. Hay mucha gente en Iber hoy trabajando”, explicó.

Baillo también destacó el proceso de transformación que atravesó el negocio. “Iber empezó con un kiosco, con lo cual hoy no es un kiosco”, resumió. El crecimiento implicó abrir locales, sumar sucursales y desarrollar una estructura capaz de acompañar la expansión.

Ese proceso también tuvo un componente familiar. “Hoy mis hijos están un poco al frente del negocio y ya no yo. Y de alguna forma creo que esos son parte de los 30 años”, sostuvo.

El gerente general remarcó además la permanencia de parte del equipo a lo largo de las distintas etapas. “Hay gerentes que trabajaron en Iber desde el primero, todos los gerentes que trabajaron en Iber están acá. Y está la familia, y es eso”, señaló.

Una nueva etapa de expansión

El aniversario encuentra a Iber en medio de una etapa de crecimiento. La compañía trabaja actualmente en el desarrollo de un nuevo centro logístico de más de 1.200 metros cuadrados en Barros Blancos. El objetivo es centralizar allí parte de la distribución hacia las tiendas y, al mismo tiempo, fortalecer el negocio de ecommerce.

La expansión también continuará con la apertura de una nueva tienda, que llevará a 18 el número de locales de la empresa.

Según Alejandro Domínguez, director de Iber, el crecimiento forma parte de un proceso que la compañía viene desarrollando con distintos proyectos y que busca acompañar los cambios en los hábitos de consumo.

La propuesta se fue consolidando alrededor de un concepto de tienda boutique y especializada, con el vino como uno de sus principales ejes, pero incorporando también otras bebidas y productos de regalería.

“Proyectarnos y adaptarnos es una constante en estos 30 años, buscando estar a la vanguardia de lo que demanda el mercado”, explicó.

Con tres décadas de historia, Iber encara así una nueva etapa en la que combina la continuidad de un negocio familiar con inversiones en infraestructura, nuevas tiendas y el desarrollo de sus canales digitales. El desafío, según sus propios protagonistas, es mantener los valores que marcaron el recorrido de la empresa mientras continúa ampliando su presencia en el mercado uruguayo.

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