Después de dos meses de negociaciones, Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) comunicó este martes al sindicato el cierre de la planta de Minas en una reunión que se realizó en el Ministerio de Trabajo (MTSS).
La organización que nuclea a los trabajadores de Pilsen informó que la resolución fue planteada como la "única alternativa para mantener la industria en el país". En caso contrario debería convertirse en una importadora. En Minas hay una plantilla laboral de 59 operarios que actualmente se encuentran en el seguro de paro.
En junio, la compañía había anunciado el comienzo de una revisión general del negocio en Uruguay, afectado por una fuerte competencia de cerveza importada en lata y altos costos productivos.
A partir de ese momento representantes de FNC comenzaron una serie de reuniones con los ministerios de Economía, Industria y Trabajo para analizar costos energéticos, laudos laborales y mejoras tributarias.
La decisión del cierre fue informada por la edil de Lavalleja Carol Aviaga y confirmada por El Observador con fuentes al tanto de las negociaciones.
A principio de este mes, también en el MTSS, la compañía comunicó que quería aplicar una reducción de personal y eliminar algunos beneficios que otorgaba a los trabajadores.
El sindicato de Pilsen señaló este martes que a partir de este momento "se abren otros escenarios que no estaban presentes y que implican comenzar a discutir el futuro de la fuente laboral de 80 afiliados que hoy desempeñan tareas en las plantas de Minas y Montevideo, así como las conquistas que se concretaron mediante la negociación colectiva".
La versión de Fábricas Nacionales de Cerveza
Luego de la reunión con el sindicato, FNC transmitió la posibilidad de avanzar con una inversión de US$ 14 millones para concentrar la producción de cerveza en la planta de Montevideo e intentar competir frente a productos elaborados en países de la región.
“La posible inversión implica instalar una línea de latas en la planta de Montevideo, donde concentraría su matriz productiva”, expresó en un comunicado.
De esa manera planea reemplazar la actividad de la fábrica minuana en la que se produce y envasa la línea de cerveza en lata.
“Esta línea permitiría elaborar nuevos productos y empaques para ofrecer nuevas propuestas a los consumidores y sería un paso clave para la continuidad de la industria cervecera nacional y la sustitución de importaciones”, expuso el comunicado.
La compañía aclaró que la inversión se encuentra sujeta a implementar cambios profundos adicionales que contribuyan a mejorar los costos actuales de producción. Por eso continuará el diálogo con los tres ministerios y el sindicato.