Luego del cierre de la planta de Minas, Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) y el sindicato continuaron el diálogo para analizar la viabilidad de la empresa en Uruguay. Actualmente la producción está concentrada en Montevideo y esta semana hay una reunión clave para definir cómo continúa la actividad.
Tras dos meses de negociaciones, FNC comunicó el cierre de la fábrica minuana el 18 de agosto y a partir de ese momento comenzó una nueva etapa. El freno productivo en Lavalleja tuvo como consecuencia la pérdida de 59 puestos de trabajo, pero la empresa agregó que necesitaba elevar la cantidad y llegar a 80 desvinculaciones. En ese escenario, las partes comenzaron a intercambiar fórmulas para atenuar el impacto.
El presidente del sindicato de Pilsen, Bruno Pastorino, dijo a El Observador que en estas semanas se trabajó sobre varias posibilidades, con avances en algunas de ellas.
El dirigente mencionó que se llegó a un preacuerdo que incluye el retiro incentivado de 31 operarios de Minas de 53 años en adelante con una partida aproximada de 15 salarios y la incorporación de 28 trabajadores a la planta montevideana.
“Nadie queda contento con el cierre de una fábrica, pero la premisa fue perder la menor cantidad de los puestos de trabajo”, dijo el presidente del sindicato.
Previo a eso, la fábrica de Minas producía y envasaba cerveza en lata, mientras que la capitalina se encarga del proceso en botellas de vidrio. La intención de la compañía luego del cese de la actividad fue concentrar la actividad en Montevideo y en medio de las negociaciones anunció la posibilidad de realizar una inversión de US$ 14 millones para instalar una línea de producción de latas.
“Esta línea permitiría elaborar nuevos productos y empaques para ofrecer nuevas propuestas a los consumidores y sería un paso clave para la continuidad de la industria cervecera nacional y la sustitución de importaciones”, informó la empresa a mediados de agosto a través de un comunicado.
La producción de latas incluye las marcas uruguayas Pilsen, Patricia, Norteña y Zillertal y FNC tiene la opción de importar hasta el 20% del total. El sindicato plantea sustituir ese porcentaje de importación y que toda la producción sea nacional con la concreción de la inversión anunciada. Además quiere sumar la elaboración y envasado de Stella Artois.
“La intención es evitar que la empresa vuelva a ser inviable dentro de dos años”, expresó Bruno.
Otra posibilidad que planteó el sindicato en la mesa de discusión fue aplicar una reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial en momentos puntuales de baja de actividad. El dirigente explicó que la idea es completar jornadas semanales de 40 horas durante dos meses en algunos sectores de la empresa.
Todos estos temas volverán a ser analizados este jueves en una reunión tripartita que se efectuará en el Ministerio de Trabajo (MTSS).
Los últimos dos años Fábricas Nacionales de Cerveza
Los problemas en la cervecera (propiedad del grupo brasileño AmBev) en Uruguay no son nuevos. En junio de 2024 manejó por primera vez la posibilidad del cierre de la planta de Minas. Los motivos argumentados en ese momento fueron los altos costos productivos locales y la pérdida de competitividad frente a la cerveza importada, principalmente desde Argentina y Brasil.
Luego de negociaciones con el gobierno y el sindicato se arribó a una solución, con el despido de 39 trabajadores, y la fábrica continuó abierta.
Dos años después los problemas se profundizaron. En junio pasado anunció el envío de todo el personal minuano al seguro de paro, el comienzo de una parada de mantenimiento en Montevideo y la revisión general de su negocio en Uruguay.
Los motivos fueron los mismos: la fuerte presencia de cerveza brasileña que ingresa al país con condiciones más favorables que la producción nacional; los altos costos energéticos y salariales y una fuerte carga tributaria que termina trasladándose a los consumidores en el precio de la cerveza local.
Allí surgió una nueva etapa de negociación que tuvo como primer desenlace el fin de la actividad en Lavalleja y la concentración de la producción en Montevideo.