10 de septiembre 2025 - 16:19hs

La reciente decisión de Pablo Iglesias e Irene Montero, exlíderes de Podemos, de matricular a sus tres hijos en una escuela privada ha desatado una oleada de críticas y generado un fuerte debate en torno a la coherencia de sus posturas políticas.

La pareja, históricamente defensora de la educación pública, ha optado por un centro privado de 500 euros mensuales, ubicado en una exclusiva urbanización de Las Rozas, al noroeste de Madrid.

Este lunes, la sorpresa fue mayúscula para los padres y familiares que dejaban a sus hijos en el centro educativo cuando vieron a la exministra de Igualdad, Irene Montero, y al exvicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, en las inmediaciones de la escuela.

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Montero fue la encargada de llevar a los menores al colegio a primera hora de la mañana, mientras que Iglesias se encargó de recogerlos a la salida.

¿Una escuela pública o privada?

El centro elegido por la pareja, con más de 40 años de historia, se define como un colegio "laico e independiente", que apuesta por una metodología activa y personalizada para cada alumno.

Además de su enfoque pedagógico, la escuela destaca su compromiso con el desarrollo sostenible y la lucha contra el cambio climático, valores que, en teoría, podrían alinearse con las posturas progresistas de Iglesias y Montero. Sin embargo, la cuota mensual de 500 euros por estudiante ha levantado cuestionamientos sobre la contradicción entre su defensa de la educación pública y esta decisión.

En diversas intervenciones públicas, Iglesias ha criticado la educación privada, acusando a este tipo de centros de ser exclusivos para "ricos que se lo pueden permitir", y denunciando que se busca evitar la integración de niños de clases populares o de origen inmigrante:

Pablo Iglesias

Reacciones y críticas

La elección de este colegio privado no es la primera decisión controvertida tomada por la pareja en los últimos años. La instalación de Iglesias y Montero en un chalé en el municipio de Galapagar también fue objeto de críticas, ya que contrastaba con sus discursos a favor de una sociedad más igualitaria y solidaria.

Este giro en su comportamiento, sumado a la reciente reapertura de la taberna Garibaldi por parte de Iglesias, esta vez en Lavapiés, gracias a una recaudación de 150.000 euros en donativos, parece alimentar la percepción de una desconexión entre sus ideales y sus actos.

FUENTE: El Observador

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Podemos Pablo Iglesias Irene Montero

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