8 de abril de 2026 13:03 hs

Un nuevo informe de la Guardia Civil sobre el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), que se cobró la vida de 46 personas, revela fallos críticos en los protocolos de prevención. Según los investigadores, el sistema de seguridad no fue capaz de detectar la fractura de un raíl que se produjo casi 24 horas antes del siniestro, a pesar de que los registros técnicos mostraron una anomalía eléctrica evidente en el tramo afectado.

La cronología de la rotura: 22 horas de riesgo inadvertido

La investigación, publicada por el diario El País, sitúa el origen del fallo estructural a las 21:46 del 17 de enero de 2026. Los agentes de la Guardia Civil han demostrado que la tensión del circuito de vía, que se mantenía estable en los días previos, sufrió una caída brusca hasta los 1,5V en ese instante.

Esta anomalía se prolongó durante casi un día entero sin que se restableciera la tensión normal. El sistema finalmente colapsó a las 19:43 del 18 de enero, momento en el que la tensión cayó a cero coincidiendo con la colisión entre un tren Alvia y un Iryo. Los peritos han acotado el fallo en un tramo específico, situado entre los puntos kilométricos 319+412 y 318+665.

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Un sistema de seguridad no preparado para la alerta

El aspecto más polémico del informe destaca que, aunque la bajada de tensión fue real y quedó registrada, el sistema de alertas “no estaba preparado” para interpretar ese dato como una rotura de vía y dar el aviso pertinente. Esta falta de sensibilidad tecnológica impidió que los técnicos de mantenimiento intervinieran el día anterior al accidente.

No obstante, la Guardia Civil mantiene la cautela sobre la responsabilidad directa de este hallazgo. El documento matiza que esta anomalía no puede señalarse aún como la causa única del descarrilamiento y posterior choque, a la espera de que concluyan los trabajos de la Inspección Técnico Ocular y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). Además, los peritos aún no han podido determinar si el origen del desastre fue la rotura del riel la que provocó el fallo en la soldadura o viceversa.

Descartada la hipótesis del sabotaje y el terrorismo

A diferencia de las primeras conjeturas que circularon tras la tragedia, el informe es tajante al descartar cualquier intervención externa malintencionada. Las pruebas realizadas en los laboratorios de la CIAF han arrojado resultados negativos en cuanto a la presencia de sustancias explosivas o agentes corrosivos en la infraestructura.

Con estos datos en la mano, los investigadores han cerrado oficialmente la línea de trabajo que apuntaba a un ataque terrorista o actividades subversivas. El foco de la instrucción se centra ahora exclusivamente en el estado de la infraestructura, los materiales de la vía y la eficacia de los sistemas de monitorización digital que debían proteger la seguridad de los pasajeros.

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