El ministro del Interior, Carlos Negro, anunció que dispondrá una investigación administrativa por la filtración de imágenes de cámaras GoPro de la Policía correspondientes a la Operación Trazador, luego de que senadores advirtieran que el material difundido permite identificar a efectivos que participaron de los procedimientos.
Negro calificó lo ocurrido como “un hecho grave por la propia integridad física de los funcionarios y la preservación de su identidad”, aunque señaló que todavía no es posible determinar de dónde salió el material y sostuvo que podrían haber intervenido personas ajenas a la Policía.
El tema fue planteado este martes durante la comparecencia del ministro ante la Comisión Especial de Seguridad Pública y Convivencia del Senado.
El senador nacionalista y exministro del Interior, Nicolás Martinelli, manifestó su preocupación por la difusión de una filmación de una cámara GoPro utilizada durante la Operación Trazador, debido a que en las imágenes quedaron expuestos elementos que permitirían identificar a los funcionarios. Según explicó, pueden reconocerse las voces y los tatuajes de los policías, así como los números de las cámaras utilizadas durante el operativo.
Martinelli recordó que cuando el Ministerio del Interior difunde oficialmente imágenes de procedimientos policiales se toman recaudos para preservar la identidad de los funcionarios: se distorsionan las voces y se ocultan rostros, tatuajes y números identificatorios de las cámaras.
“Obviamente, en este caso, producto de esta filtración, eso no sucedió por lo que hoy podemos llegar a tener oficiales que actuaron en esa operación que están expuestos y es responsabilidad del ministro salvaguardar a estas personas”, sostuvo.
El exministro del Interior preguntó a Negro si ya existía una investigación de Asuntos Internos o una investigación administrativa para determinar cómo se produjo la filtración.
Ojeda habló de una posible “revelación de secreto”
El senador colorado Andrés Ojeda intervino entonces para señalar que el episodio podía trascender la exposición de los funcionarios policiales. “Acá, mínimamente, hay una revelación de secreto por parte de alguien que le proporciona a un tercero fuera de la investigación información que conoce por razón de sus funciones. Esa persona comete delito”, afirmó.
Ojeda sostuvo que los funcionarios públicos que toman conocimiento de un delito por el ejercicio de sus funciones tienen la obligación de denunciarlo y consideró que debía investigarse quién entregó el material.
El senador planteó inicialmente que, de acuerdo con la información que manejaba, las imágenes todavía no habían llegado a Fiscalía, lo que a su entender reducía los posibles lugares desde los que podía haberse producido la filtración.
“Evidentemente, aquí tiene que haber una investigación y tendría que existir la posibilidad, por lo menos, de ubicar responsables”, sostuvo, y agregó: “Más allá de la exposición de los efectivos policiales, no se trata de una cuestión discrecional, necesariamente debe de ser perseguido”.
Negro: “Vamos a disponer una investigación administrativa”
Negro confirmó que el Ministerio del Interior investigará el episodio. “Este episodio, por supuesto muy desagradable para todos, es muy reciente: entre ayer y hoy de cometido este hecho, estamos tomando conocimiento y obviamente que vamos a disponer una investigación administrativa al respecto; eso es de principio”, respondió.
El ministro, sin embargo, contradijo un elemento planteado por Ojeda. Aseguró que el allanamiento registrado en las imágenes formaba parte de la carpeta investigativa y que esta ya estaba en poder de Fiscalía.
“Ahora no accedí a la carpeta investigativa y ni siquiera tengo los permisos como para ingresar al sistema, pero sí sé que el allanamiento forma parte de la carpeta investigativa y que estaba en poder de la Fiscalía; por lo tanto, supongo que han consultado a la defensa”, señaló.
A partir de esto, Negro sostuvo que no podía atribuir la filtración exclusivamente a integrantes de la Policía. “Puede haber habido acá la intervención de otras personas que no sean policías, pero no puedo afirmarlo, negarlo ni nada por el estilo; hay que esperar las resultancias de la investigación”, afirmó.
El ministro cerró su respuesta remarcando la gravedad del episodio por las consecuencias que la exposición puede tener para quienes participaron del operativo: “Sin duda, es un hecho grave por la propia integridad física de los funcionarios y la preservación de su identidad”.
Cómo fue la Operación Trazador
La Operación Trazador fue desplegada por la Policía Nacional con el objetivo de desarticular una organización dedicada al ingreso, acopio y distribución a gran escala de drogas en el mercado local.
Durante los procedimientos, los investigadores incautaron más de 260 kilos de pasta base, valuados en cerca de US$ 2 millones y equivalentes, según estimaciones oficiales, a unos tres millones de dosis.
Los allanamientos permitieron además encontrar vehículos de alta gama, armas de fuego, municiones para fusiles AK-47, unos $ 3 millones y US$ 42.000 en efectivo.
La investigación también apuntó al circuito utilizado para lavar el dinero proveniente del narcotráfico. Según la información oficial, parte del efectivo era convertido de pesos a dólares a través de distintas casas financieras.
El operativo terminó con tres personas condenadas. El líder de la organización recibió una pena de seis años y seis meses de prisión y su pareja fue condenada a tres años de penitenciaría. El tercer involucrado recibió una pena de dos años y seis meses.
El caso también tuvo derivaciones políticas. Uno de los condenados trabajaba como colaborador del edil del Partido Nacional Gonzalo Gómez en la Junta Departamental de Montevideo y es padre de Lucio Leiva, amigo y estrecho colaborador del dirigente nacionalista.
Lucio Leiva también había sido detenido durante el operativo, aunque posteriormente fue liberado sin formalización al no encontrarse evidencia en su contra. Tras conocerse la condena de su padre, Gómez anunció su desvinculación del equipo y reconoció no haber sido “suficientemente precavido al momento de incorporar” al implicado.