Bislun SAS, la sociedad de empresas que propone urbanizar 228 hectáreas del barrio Bañados de Carrasco (Montevideo), defendió este lunes su propuesta en la Junta Departamental y respondió a los cuestionamientos ambientales que han surgido desde la academia y organizaciones de vecinos de la zona, que temen una afectación al ecosistema.
Representantes de Consultatio, la empresa del millonario argentino Eduardo Costantini, y de Edilica Group, una desarrolladora inmobiliaria uruguaya, comparecieron en la comisión de Planeamiento. El legislativo departamental es quien debe resolver si declara de interés la recategorización de suelo, para pasarlo de rural a urbano. Este sería el primero de varios pasos, antes de que comiencen las obras.
Los desarrolladores explicaron que la obra -que se realizaría por etapas- demorará entre 15 y 20 años y comenzaría sobre Avenida Punta de Rieles, la zona más lejana al humedal, según la presentación a la que accedió El Observador. Tal como se informó semanas atrás, la inversión estimada se ubica en US$ 1.250 millones.
Los desarrolladores aclararon, además, que se tratará de un barrio “plenamente abierto” y espacios públicos como el “parque lineal con vista al humedal”.
Una de las principales críticas al proyecto radica en que la urbanización podría afectar la función de esponja que tienen los humedales al retener agua. Académicos y organizaciones advierten que, con el escurrimiento de los arroyos de la cuenca, se podrían generar inundaciones aguas abajo, por ejemplo en la zona de Camino Carrasco.
Según indicaron ediles presentes en la sesión a El Observador, los impulsores del proyecto descartaron cualquier tipo de inundación, tanto en la zona de construcción como en los demás barrios que rodean la cuenca. Esto, fundamentalmente, porque sostienen que no se edificará sobre los humedales, sino en una zona contigua.
En este sentido, se "respetará el bosque existente en los bordes", que funciona "como un colchón de protección y de transición con el bañado".
Además, desde Bislun informaron que el barrio “contará con amortiguación de caudales en su conexión con el bañado, evitando todo impacto aguas abajo, por ejemplo en Paso Carrasco”. Tampoco se retendrá el agua del arroyo Chacarita, por lo que “no habrá efectos sobre viviendas situadas aguas arriba, en Punta de Rieles”.
A su vez, destacaron que el proyecto “contribuiría a la descontaminación” del Arroyo Chacarita, uno de los más contaminados de la cuenca, que corre por dentro de la zona urbanizable. Para esto se propone la construcción de un “humedal de flujo subsuperficial”, un sistema artificial de depuración de aguas que se instalaría en la Cañada Chacarita.
Intersección de los arroyos Chacarita y del Manga
Bislun
“El barrio contribuirá a la recuperación ambiental del Bañado de Carrasco y su cuenca”, indicó Bislun, que consideró que actualmente se encuentra "degradado y parcialmente fuera del imaginario cotidiano de la ciudad".
El proyecto genera división a nivel político. En el Frente Amplio hay sectores como el Partido Comunista y dirigentes del Partido Socialista que son reticentes al proyecto por su posible afectación ambiental. Otros, como el MPP y Seregnistas, sostienen que se debe votar la declaración de interés para poder habilitar los estudios ambientales.
En la oposición aún no hay una postura tomada. Por un lado, ediles del Partido Nacional consideraron -en diálogo con El Observador- "muy sólida" la presentación de Bislun. Sin embargo, este mismo lunes la bancada de la coalición republicana reclamó con una minuta de aspiración que el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, comparezca ante la comisión de Planeamiento para explicar la exclusión de Bañados de Carrasco de la lista de humedales priorizados.