Yo les pido que le den una chance a esta charla. Muchos lo conocen a Galileo Percovich porque fue arquero de Nacional, pero después la vida le dio un por qué o para qué, que después en algún momento vamos a transitar. Lamentablemente él tuvo un accidente: perdió dos hijitas, vive su hijo y sus dos chiquitas son dos ángeles. Vive con su esposa, con su hijo y ese camino es realmente digno como lo vive. Es una persona llena de amor. Tenemos ante nosotros a alguien que se reconstruye desde el amor y que pueda ayudar mucho.
Vamos a hablar un poco de su vida, tocamos la historia, pero por supuesto desde el amor. Gali querido, ¿cómo andas, hermano?, ¿qué nos unió?, ¿vos tenés una explicación de lo que nos unió?
Galileo Percovich: Te estoy escuchando y entonces pienso cuando decías que no nos conocíamos y en realidad yo hasta te cambiaría eso. Te digo, no nos reconocimos. Porque por alguna cosa ya nos habíamos conocido de alma, de sentimiento, de algo, porque nos acercamos sin saber. Estábamos de espaldas. Yo como vivo en Inglaterra hace muchos años y no acompaño la televisión uruguaya ni de Argentina, no sabía quién eras.
AF: Yo te cuento qué me pasó con vos. Empecé a prestarle atención a estas cosas, Me pasó algo muy personal, con algo que me ocurrió con mi hijito que estuvo internado en Neo. Me pasó algo y dije que hay que estar atento. Y de nuevo pasó acá, ¿Por qué yo fui a almorzar ahí justo y te encontré? Porque cuando empecemos a charlar la gente va a entender. Vamos a contarle un poco a la gente ¿vos sos uruguayo?
GP: Sí. Jugué en Nacional, después me fui a Brasil muchos años a jugar al fútbol, después tuve un pasaje por España y después fui a trabajar a Estados Unidos por 10 años y después hace 14 años que vivo en Inglaterra trabajando en un club que se llama Middlesbrough FC.
Vivo en Inglaterra, estoy radicado ya con la familia, inclusive tengo hasta la ciudadanía inglesa, que es un honor que me la hayan dado y lo mismo para mi hijo.
AF: ¿Qué edad tenés?
GP: Cumplí 56 el 20 de abril.
AF: Tenés tu señora y tu hijo, ¿cómo se llama tu señora?
GP: En realidad tengo mi esposa Giuliana y tengo mis tres hijos: Valentina, Antonella y Pietro. El que vive con nosotros hoy es Pietro.
AF: ¡Qué lindo cómo lo contás! Con el amor, el que vive con ustedes es Pietro pero las nenas están siempre.
GP: Antonella y Valentina. Anto se fue con cinco y Valentina con nueve. Están siempre. Hay un montón de pruebas y de coincidencias de estas que, tal vez por eso, estábamos sensibles y abiertos a estos encuentros mágicos. Me imagino que no es el primer encuentro mágico que te produce a vos de haberme conocido. ni a mí contigo. Porque estamos sensibilizados para eso y nos enriquece.
AF: Es que hay cosas que hace 2000 años o si quieres 500 años no se podían explicar. Hoy sí se explican. Yo creo que esto se va a explicar en algún momento, porque nosotros somos materia y energía. Para mí, nuestra energía es nuestra alma. Nuestra materia son los huesos, la sangre, las arterias y la energía es el alma. Y cuando alguien se va de este plano se va de materia, pero el alma queda. Había un pensador, se llama Plotino, que consideraba que los ángeles son seres espirituales pero que no son seres materiales. Vos tenés tres hijos y tenés tus dos nenas que dejaron materialmente este plano, pero tenés dos ángeles espirituales. ¿Qué edad tienen hoy?
GP: Cuando se fueron cinco y nueve y hoy tienen 12 y 15, y Pietro que tiene 14.
AF: Yo creo que en algún momento se va a poder explicar esto.
GP: Sin dudas. Es así como la sentís, y lo que me alegra también mucho, es que si bien están con nosotros siempre, acompañan a su hermano constantemente. Lo cuidan, lo iluminan, le dan el camino, le da la paz que él tiene hoy en día y que precisa tener. Porque un niño que pierde a sus hermanas, que era la referencia y él era el del medio... Valentina era su líder, su ídola y él era el líder y el protector de Antonella, Y cuando se encuentra sin ellas tiene que seguir adelante y encuentra compañeros de todo tipo: los que lo acompañan, lo apoyan y los que se ríen y le hacen bromas.
AF: El que entiende y resiste a una cosa como la que vos entendiste y resistís, se convierte en maestro. Es una carga ser maestro, pero lamento decirte hermano Galileo, que vas a tener que convertirte un poco en un maestro de muchos que sienten el dolor. Tenés que ser un poco maestro de aquellos que están muy dolientes.
GP: Inconscientemente me siento, no sé si maestro, pero un poco profesor.
AF: Vamos a ponerle "guía".
GP: Me encantó guía. Es guía de cómo convivir con el dolor, porque el sufrimiento tenés que aprender a dejarlo de lado.
AF: Frená ahí porque me interesa empezar a que me expliques lo que vos entendés como guía. El dolor está siempre, el sufrimiento podés determinar sí o no.
GP: Exacto. Entonces vos tenés que aprender a vivir con el dolor y acomodarlo. ¿Cómo lo acomodás? Con un pensamiento distinto, o de repente con una actividad o con una actitud o haciendo algo que realmente te inspire. Entonces acomodás el dolor porque vos lo dejas de lado. El sufrimiento no lo podés permitir ni un día porque te destruye.
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AF: ¿Te destruye más el sufrimiento que el dolor?
GP: Sí. Porque el sufrimiento es prácticamente silencioso y te va ablandando y cuando te querés afirmar, te vas para abajo. Pero el dolor vos lo vas acompañando y lo vas cambiando de lugar, lo vas ajustando y de repente te despierta en la noche, rezás, respirás, agradecés, llorás. El lloro también te limpia el dolor un montón.
Me cura más el dolor, el lloro que la risa, la carcajada no me sale. Me río, pero no tengo carcajada. Pero la aprendés a disfrutar. Me encanta estar en Uruguay porque es donde tengo el amigo /hermano, el que llora contigo y te acompaña.
Son los que te llenan, porque a veces tenés familia, pero no toda la familia es amiga, hay familia que es amiga y hay familia que no es amiga, pero el amigo que es familia, es el amigo/ hermano. Tengo suerte también de que mis hermanos son mis amigos, esos son los que realmente te llenan.
Tengo dos hermanos que son unos monstruos, que nos han acompañado, pero tengo una fortaleza detrás de todo esto que es este que mi esposa. Es una genia.
AF: ¿Cómo se llama?
GP: Giuliana. Es una fenómeno. Banca todo. Bancó el perdón. El perdón de aceptarme, porque uno sin querer equivocarte, te equivocas a veces. El accidente al final es un error humano.
Perdimos nuestras hijas, nosotros nos salvamos porque Dios quiso y hoy mi esposa tiene los brazos llenos de Pietro, pero el pecho está vacío de Antonella y de Valentina. Perdimos nuestras hijas, nosotros nos salvamos porque Dios quiso y hoy mi esposa tiene los brazos llenos de Pietro, pero el pecho está vacío de Antonella y de Valentina.
AF: Decime esto, ¿tu señora te ayudo con el perdón?
GP: Sí. El de aceptación. El de aceptar lo que sucedió y que fue un error humano inconsciente, pero fue un error humano, porque quien dirigía el vehículo era yo. Y por alguna razón que no es ni por alcoholismo, ni por droga, ni por negligencia, algo pasó, perdimos ese control y caímos de un puente de 25 metros, arriba del concreto.
AF: Entonces la culpa la tuviste que trabajar.
GP: Perdimos nuestras hijas, nosotros nos salvamos porque Dios quiso y hoy mi esposa tiene los brazos llenos de Pietro, pero el pecho está vacío de Antonella y de Valentina. Hoy los domingos es el silencio torturante que te mata, ese silencio, porque era siempre carcajadas, risas, cantos, colores y nos falta.
Entonces un poco yo, como hombre primero, me tengo que perdonar. Ella me acepta dentro de la relación como el padre de Pietro, cómo reconoce al hombre y al marido. Y ella tuvo la la grandeza de separar la tragedia con el hombre. Para mí ella ha sido pilar fundamental. Yo en un momento me debilité y me quise ir.
AF: ¿Te quisiste ir de este plano?
GP: Si.
AF: ¿Te quisiste matar y te salvó ella?, ¿cómo te salvó?
GP: Cuando yo decidí que no quería estar más, que me quería tirar por la ventana y ya. Tranquilamente, me dijo sin grito, sin escenas: "antes de tener esa actitud cobarde andá y decile a tu hijo que no sos el padre que piensa que sos, que no sos el hombre que piensa que sos. Porque después que te tires no va a tener un padre que se lo merezca, ni un hombre que me merezca a mí".
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AF: ¡Qué amazona esa mujer!
GP: No se le movió un pelo. Con la cuchilla cortando cebolla, me miró por arriba el hombro y me dijo eso.
AF: Cada uno es lo que hace con lo que hicieron de uno. Cada uno es lo que hace con lo que nos pasa en la vida y vos tenés una hidalguía, tenés una potencia, una cosa guerrera. Se nota en tus ojos tu dolor, tu tristeza, tu angustia pero se nota que por dentro estás buscando qué hacer con eso. Buscar un por qué imposible, pero al menos buscar un para qué. ¿Para qué?, esa es la pregunta.
GP: Me gustó eso de cambiar el por qué al para qué. Ver para qué quedamos.
AF: Hoy estamos en una etapa donde todavía no podemos ver lo espiritual. Dios determinó que materialmente se vayan tus chiquitas y que materialmente sé que en tu señora, Pietro y vos. Bueno, ¿para qué?
GP: Primero te quiero decir algo. La parte física, material, el abrazo, el beso, el olor, la textura de la piel, se siente, se extraña. Pero al mismo tiempo, a través de la respiración que me enseñó un amigo empezás a profundizar y empezás a sensibilizarte mucho más y empezás a sentirlas a ella contigo. Ese mundo espiritual que dijiste que no lo podemos ver, pero se puede sentir de una manera tan real que lo podés llegar a ver.
AF: Estamos conversando, intercambiando ideas, Yo conozco un ciego de nacimiento, que juega en Los murciélagos al fútbol en Argentina. Se llama Silvio Velo. Entonces a él le han contado cómo es: el siente el olor de un árbol, pero nunca vio un árbol, ahora cómo te explico el rojo de un amanecer. Le cuentan cómo es el color, siente el olor de un perro, siente el ladrido de un perro, pero no lo puede ver, lo puede tocar, pero no lo puede ver.
Ya sé que no se puede comparar pero vos sentís la piel de tus chicas, sentís el olor de tus chicas, tenés una conexión, te falta lo material, pero tenés una conexión muy profunda espiritualmente.
GP: Mencionaste lo de tu amigo y hay algo en común con él. Porque aprendés a andar en la oscuridad. Porque te metes en un túnel que en un principio te da pánico y después te sentís cómodo. Hay una frase que leí de un luchador brasilero que se llama Rickson Gracie, que dice "aprender a estar cómodo en situaciones incómodas".
Dice que cuando la gente está en una situación incómoda o de asfixia o de sofoco, lo primero que tiende es a intentar rebatirla y salir de esa situación y ponerse cómodo y se tensiona más, porque como no lo puede conseguir le viene el pánico. Él se metía en una alfombra de la casa, se enroscaba y le decía al hermano que lo dejara allí un par de horas, para aprender a estar cómodo en situaciones incómodas, y eso aprendés en la oscuridad.
Te empezás a sentir cómodo en la oscuridad y las empezás a ver, empezás a encontrar tu camino, empezás a sentir mucho más a través de la respiración, porque vas profundizando tanto que lo hacés tan real, que después lo hacés prácticamente a diario. Aprendés a andar en la oscuridad y aprendes a sentirlas más, a escucharlas, a verlas en la oscuridad. Iluminadas siempre.
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AF: ¿Siempre iluminadas? Entonces es una presencia espiritual esa.
GP: Tremenda. Y eso te hace entender de que si estás acá, ¿cuál es el para qué? o cómo puedo transmitir esto. Quiero ser un mensajero del amor.
AF: Ayer me dijiste una cosa y ya la empecé a usar. Se la tiré un amigo mío que ayer andaba medio mal por unas cosas ni estúpidas, nimias. Porque también hay algo muy banal que no debe hacerse, es apoyarse en lo extremo, lo que le pasó a alguien doloroso para decir lo mío no es doloroso comparado con eso. Pero sí aprender del tipo como vos que se reconstruye desde el dolor y al amor. Ayer me dijiste una cosa que se la comparto a la gente: "mirá Fantino, somos administradores en este plano de todo. De tu reloj, del auto que tengas, de la ropa que tengas". Desarrollame esa idea.
GP: La gente se obsesiona para tener, para sentirse poderoso, para sentirse dueño. Entonces queremos tener, comprar el nuevo coche, comprar una casa, comprar, tener, adquirir, pero no sos dueño de nada. Fijate con nosotros: "ellas se quedan y ustedes siguen". Entonces nosotros lo único que estamos haciendo acá es administrar lo que tenemos. Todo lo que vos puedas tener: tu tiempo, tus relaciones, tus bienes, materiales y tus comunicaciones, vos sos administrador de eso, no sos el dueño. Y cuando entendés que no sos dueño de nada, que sos administrador pasás a tener una humildad, una simplicidad y pasás a entender que la vida se te fue. Como se nos fue a nosotros. Un sábado al mediodía, nos cambió para siempre. Yo no era ni dueño del coche, ni dueño de la vida de las nenas, porque vino Dios y dijo "hoy se quedan y ustedes siguen". No fui dueño ni siquiera de poder decidir quiénes se van y quiénes se quedan. Cuando aprendés que sos administrador, bajás a un plano, totalmente espiritual y de grandeza.
AF: Me hacés pensar mucho. Hasta mi vida. Lo único que puedo hacer es administrar mi vida. Ves que sos un guía, sin querer te vas transformando en un guía. Entonces lo que nos queda es el tiempo. Entonces tengo que administrar mejor mi tiempo.
GP: Ni siquiera sos dueño del tiempo. Tenés que administrarlo mejor. Y lo administrás mejor con calidad.
Manejá tu tiempo de la mejor manera porque no sabes cuánto te queda. No sabemos cuánto te queda. Manejá tu tiempo de la mejor manera porque no sabes cuánto te queda. No sabemos cuánto te queda.
AF: Entonces no me tomo nunca más un café con gente que no tenga ganas de tomármelo.
GP: Exactamente. No pierdas tiempo con esa gente que te roba. Por eso nos enriquecemos ayer y yo en el fondo pensaba, "ojalá que me llame para poder compartir este sentimiento".
AF: Hay algo que hay que empezar a hacer y es compartir estos mensajes a través de los medios. ¿Me repetís eso?
GP: Manejá tu tiempo de la mejor manera porque no sabes cuánto te queda. No sabemos cuánto te queda. Yo ayer estaba con unos amigos comiendo un asado y me empezó a venir una palpitación y pienso en lo mismo. Tenés que invertir tu tiempo, invertirlo, no lo gastes.
AF: ¡Qué diferencia entre invertir el tiempo y gastar el tiempo!
GP: Mucha. ¡Cuántas veces gastamos el tiempo! Decimos ¿para qué fui hasta allá? Ahora tengo esta reunión... ¡no la hagas! Vos te tenés que sentir bien contigo y saber que tu día rindió. Te vas a dormir y lo diste todo. Yo odio dormir temprano y odio levantarme tarde. Imagínate la lucha que tengo. Me gusta disfrutar la noche, de repente leo un libro o me siento con mi esposa a mirar una película o cenar con amigos, salimos en familia...
AF: ¡Qué mensaje! Y pensar que hay gente que le da realmente importancia supina a lo material.
GP: O ir y acercarte a fulanito porque capaz que podés hacer negocios con él. Y yo pienso quién me puede llenar el corazón, porque tengo un agujero... Vos me dijiste al principio que se me vía en los ojos el dolor. Se me ve en la cara, en las arrugas, pero se ve también que tengo una luz que me saca adelante. Pero lo que la gente no ve es lo que está acá adentro. Vos ves que te rompiste la pierna, tengo el hueso para afuera, pero lo que no ven es lo que está adentro (se toca el corazón) y este hay que llenarlo todos los días. Porque el dolor cuando lo acomodás, en el momento que duele te lo vacía, ¿y cómo lo llenás? Lo llenás con amor, porque el corazón solo se llena con amor.
En el corazón es donde vive el amor y donde está la verdadera memoria. La memoria en la cabeza la podés engañar, pero en determinado momento cuando te fuiste a dormir el corazón te despierta y te dice "estás sufriendo, macho". Y el psicólogo no te puede abrazar el corazón. Quien te abraza el corazón es tu amigo, tu hermano, tu familia, tu esposa, tu hijo, la gente que te quiere bien. Hay que llenarse de amor adentro y después que lo tenés lleno, ¿qué podés dar? ¡Amor! ¿Qué vas a dar? Si lo que tenés adentro es amor. Yo estoy lleno de amor, no tengo odio y podría tener un odio tremendo por lo que nos pasó, que lo tuve en un principio, pero después lo tuve que cambiar. ¿Vos, te imaginas si yo estuviera hoy sentado en una silla todo postrado y me hubiera quedado parapléjico? ¿O ver a mi esposa sin una pierna o mi hijo totalmente inválido? Podría haber sido mucho peor. Entonces hay que agradecerle todavía a Dios cómo nos dejó para que seamos juntos, para el "para qué", del que estamos hablando.
Lo único que te saca adelante es el amor que además es lo único verdadero en la vida. Yo te comenté: cambiás de coche, cambiás de casa , cambiás de país. Pero lo que permanece y es único es el amor. Es lo que te queda y ese amor cuando es verdadero, es lo que me mantiene unido con nuestras hijas y lo que te deja ver en la oscuridad, es lo que te guía cuando tenés miedo.
Cuando alguien se va para el otro plano, te mantiene conectado el amor. Es por ahí y por eso estoy acá contigo hoy. Porque si vos no me hubieras mirado con amor, no me hubieras invitado. A vos qué te importa que yo venga acá si tenés 70 millones de personas que quieren entrevistarse contigo y yo no te conocía, me viste por amor. Como dice El Principito, "lo esencial es invisible a los ojos", solo vemos bien cuando miramos con el corazón, es una gran verdad.
Gracias por compartir estas lágrimas, pero es así como nos unimos. Es así como los amigos se juntan, no precisamos tiempo, precisamos intensidad. No preciso tener 10 años para conocerte. Donde estés te voy a mandar amor y vos a mí. Somos amigos ya.
Ojalá que no te pase nada, pero el día que sientas algo yo voy a estar ahí.
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AF: ¿Y el vacío cómo lo laburás?
GP: Es la foto de una escultura en Francia que se llama "El vacío del alma". Es de un francés (Albert Gyorgy) que perdió un hijo y lo representó en esa escultura. Y cuando la ves, te identificas completamente. Una amiga me dijo "que haya espacio no quiere decir que está vacío".
Y me puse a pensar ¿quién te llena ese espacio? Pues mi hijo, mi esposa, mis amigos... estos momentos.
AF: Claro, porque Pietro sigue. ¿Vive en Inglaterra?
Pietro es un ejemplo nuestro. Estuvo internado muy mal, todas las cirugías... Te voy a contar una historia de mi hijo. Estaba haciendo fisioterapia, aparte que le habían abierto la tapa del cráneo para sacar la inflamación, el ojo, el brazo, los pulmones, las costillas, la pierna. Ocho años y estaba atado solo en la cama, porque estábamos todos en hospitales distintos. Le daban un poquito de agua nomás con un pañito y nada más, estaba en el CTI y le pusieron en la pierna para enderezar tres placas de acero. En silla de ruedas, muletas, hasta la próxima operación, haciendo fisioterapia. Cuando le empiezan a movilizar la pierna tiene mucho dolor y el fisioterapeuta le dice que le avise del 1 al 10 cuánto le dolía para poder controlar el movimiento. Y empezaba y decía "five", "six" y de aguantaba el dolor y dijo finalmente "eight", nunca 10, hasta 8, el resto se la aguantó. Ahora compite, se levanta de mañana para hacer natación. Con todo el dolor que llevaba adentro, preguntando por sus hermanas, viendo a la madre en una silla de ruedas
AF: ¿Y qué vas a hacer con esto? Conocí a un papá hace poco tiempo, José Luis Favero, que también perdió a su hijito Bautista que es un ángel, para mí es el ángel de la guarda de mi hijo. Te cuento la historia, yo tenía mi hijo internado en neonatología en terapia intensiva, venía de un embarazo muy complicado y estaba internado. Me voy a buscar ropa para volver al hospital a mi casa de Tigre. Yo vivo a las afueras de Capital Federal. Como el embarazo venía mal, dejé mi casa y me fui cerca del hospital.
Nace prematuro, pero en ese momento a que lo internan, me voy a buscar ropa para llevarme al hospital. Dos y media de la mañana, estaba juntando la ropa en mi casa, me voy a preparar unos mates y veo que había agua arriba de un mueble. Había perdido agua el dispensador que nunca está en ese lugar. Te lo hago corta: abro el cajón y veo una foto un nene de siete años. Una foto con una carta atrás. No me preguntes por qué pero la agarré y le dije, "no sé quién sos, ayudá a mi hijo". Miro la carta y le digo "sé que lo vas a ayudar". La pongo en un altar al lado de la Virgen, al lado de mi papá, que tampoco lo tengo, le prendo una vela, me voy y vuelvo a los 15 días con Beltrán ya de alta. Agarro la carta. Me la había escrito el padre en el 2015, no me la dio a mí, me la mandó. En ese momento pensé que me había pedido una camiseta ya que muchas veces me mandan la foto del pibe hincha de Boca. No me preguntes por qué quedó la foto del chiquito adentro de un cajón de mi cómoda. Bautista Favero falleció en un accidente, lo atropelló un camión en el 2013, el papá me dio la carta en el 2015, porque tenia problemas legales. La carta la encuentro en el 2024, la encuentro con mi hijo internado. Hablo con el papá después de todo, se lo cuento. El papá me dice: "mirá yo sabía que esto iba a pasar, tranquilo contestaste la carta en el momento quela tenías que contestar, porque Bautista ayuda. Sacó a dos hijitos de amigos míos de Neo, ayuda a mucha gente, te guió para encontrar la carta ahí".
Me encontré con el papá, me hice amigo y va a nacer una fundación que se va a llamar "Bautista Favero". Hicimos conocer la historia y empezó a escribirle gente al papá con la foto del nene que sacaban de la pantalla y le empezaron a escribir de Neonatología de Mendoza, etc. Porque yo creo que son médicos espirituales. En el medio de todo esto decidí ponerle como segundo nombre a Beltrán, Rafael por el arcángel Rafael. El arcángel Rafael es el arcángel médico. Un ángel para mí es un médico espiritual. Solamente es una charla apta para gente que tenga amor.
Creo que hay potestades angelicales y esa es la historia y me ayudó y creo que Bautista ayudó y va a seguir ayudando. Esperá que tu hijo crezca y vas a ver cómo él va a ayudar también a un montón de gente. Ya tiene el mensaje. Él lo va a hacer natural, va a ser guía, va a traer ideas, va a aportar soluciones donde hay problema, va a traer tranquilidad donde hay caos. Lo tiene, porque lo recibió. ¿Y vos tenés idea a la cantidad de gente que hoy le cambiaste la cabeza?
GP: Yo no soy consciente y no es falsa demagogia. Porque a veces me veo tan débil que hay días que no sé ni cómo hacer para levantarme. No tengo ganas de hacer nada, pero me levanto, estoy en pie y voy para adelante. Y soy tan débil, soy un cagón.
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AF: Te lo digo yo desde afuera que te conozco mucho y poco a la vez. Si hay una condición que no tenés es la debilidad.
GP: Hay mucha gente que hace mucha cosa de pesa y fuerza, pero después la cabeza, el corazón, si no lo tenés bien... estos músculos no levantan nada.
Yo a veces me siento débil. Saber de tus debilidades y seguir siendo valiente es una fortaleza.
AF: El término es iluminar. Donde hay vacío, no entra la luz. Pero vos tenés esa luz que la tenés como para afuera.
GP: Volviendo a la escultura ahora me acordé que le dije a mi amigo: "hay espacio, no está vacío y no está roto".
No está destruido y eso es lo importante.
AF: Pero Galileo, vos no estás destruido. Está roto, estás lastimado pero no estás destruido. Tendrías que empezar a darte cuenta de eso.
GP: Y tengo que compartirlo de otra forma, porque eso que dijiste de llevar luz me encantó.
AF: Sabés que hay una frase que a mí me gusta de todo lo que me ha dado el estudio de la filosofía. René Descartes decía que no podemos dudar de la existencia de Dios porque tenemos la idea de Dios en nuestra conciencia. No podés pensar a un ser perfecto, y decía que la idea de Dios es la firma de Dios en el alma del hombre. Viste cuando un artista pinta un cuadro y firma, bueno, Dios me construye a mí, Dios te construye a vos, Dios construye a tus hijos y firma Dios. Entonces vos reconoces la firma de Dios adentro tuyo. Es la firma de él, es la firma del artesano en su obra. Dios es algo en lo que vos creés, en lo que vos sientas.
GP: Y si, porque creer sin sentir... Hay mucha gente que se la cree, pero no lo siente.
AF: Entrá a esa puerta que abriste, porque vos podés creer sin sentir y yo le agregaría que podés sentir sin creer. Yo puedo creer y no sentir que creo, no tengo fe, pero a la vez puedo sentir sin creer. Estoy sintiendo que hay un llamado, sin embargo soy agnóstico, soy ateo y no creo.
GP: Andá por el sentir. Solo sufre el que ama.
AF: Creo que te podría abrir un lindo camino. Abrí un mail y que abajo te escriba la gente. Para que te empiecen a llegar historias, para que te empieces a conectar con gente.
GP: Tenés razón, capaz que puedo ayudar por allí.
AF: Viste la escultura del vacío del alma que mencionaste, bueno entra sol por allí.
GP: Entra luz y si hay luz, hay vida.
AF: Dios nos hizo encontrar.
GP: Te agradezco muchísimo por esto. Tenía un poco de miedo porque pensé que de repente la gente busca sensacionalismo, y me sacaste a navegar.
AF: Te voy a decir algo: no pierdo más tiempo entrevistando a quien no tengo ganas de entrevistar. Nos presentó tu contadora que también tiene una historia de vida increíble porque su marido se murió de Ela. Ahí estuvo Dios. Que se nos caguen de risa, alguno del otro lado.. pero ahí estuvo Dios. Me fui a la habitación y me quedé pensando que me estaba volviendo loco, que me estaba descentrando. Entonces digo, "me estaré volviendo loco", me pasó lo de Bautista, ahora me encuentro con con Galileo, estoy viendo este tipo de historias. Te juro que lo pensé. Y si me estoy volviendo loco y si la locura es esto, bienvenido sea.