10 de septiembre de 2026 5:00 hs

¡La democracia está en crisis! El comentario se repite entre políticos y politólogos, entre intelectuales y simples mortales. Pero los resultados de Barómetro de las Américas (LAPOP, una de las mayores mediciones de la región) dan un bálsamo de esperanza: “hay una recuperación modesta, pero generalizada, del apoyo a la democracia”.

Eso sí: se parte de un escenario muy bajo y se está lejos de los viejos guarismos en donde los regímenes más autoritarios eran rechazados con contundencia. Es solo una leve caricia: una percepción de mejora económica, más adhesión al respeto de libertades, confianza en algunas instituciones.

Tanto se ha hablado al respecto que el barómetro incursionó en algunas mediciones más sofisticadas. Algo que vaya más allá del apoyo explícito. Y ahí saltó un dato que coloca a Uruguay a la cabeza de la región: es el país donde más se percibe que la democracia protege las libertades civiles. Es donde más notoria es la diferencia de quienes están de acuerdo con esa afirmación versus quienes dicen que no o dudan.

Más noticias

El podio lo comparte con Argentina y Chile. Luego vienen más rezagados una cola de países hasta llegar a El Salvador donde la gente pareciera aceptar que un régimen con rasgos autoritarios como el de Nayib Bukele da más garantías (aunque ese régimen no permita el debido proceso judicial, el derecho a la inocencia, la libertad de prensa y un largo etcétera).

Todo partió de una incógnita: “¿Qué explica que, en algunos países, una gran proporción de ciudadanos desarrolle compromisos duraderos con la democracia, mientras que en otros esto no ocurre?”. Los técnicos de Lapop hicieron una bacteria de preguntas. Les pidieron a los encuestados que digan en qué medida un régimen democrático y uno no democrático a lo largo de la historia defendieron las libertades civiles y generaron crecimiento económico.

“Los resultados muestran que allí donde los ciudadanos creen que su democracia superó ampliamente al régimen autoritario precedente en la protección de las libertades civiles es más probable que sean demócratas comprometidos”. “Los resultados muestran que allí donde los ciudadanos creen que su democracia superó ampliamente al régimen autoritario precedente en la protección de las libertades civiles es más probable que sean demócratas comprometidos”.

En números absolutos, cuando no se resta los que ven más garantía en lo democrático sobre un no democrático, la mayoría de los ciudadanos de la región considera que el régimen democrático es más respetuoso de las libertades civiles que el no democrático (56%), aunque esta percepción dista de ser universal: alrededor de tres de cada diez (29%) califican al régimen no democrático como más respetuoso, y 15% no percibe diferencias.

Los ciudadanos que atribuyen a la democracia un mejor desempeño en materia de libertades civiles son demócratas comprometidos. Uruguay lidera y eso hace que, a la vez, esté en el podio en otras preguntas que hacen a la defensa de este tipo de regímenes.

Cuando una encuesta de Equipos Consultores demostró que Bukele era el líder internacional mejor evaluado por los uruguayos, es probable que estén pensando en la caída de los homicidios y la mejora de la percepción de seguridad de parte de la población salvadoreña. Pero no en el régimen.

De hecho, El Salvador está en las antípodas de Uruguay y allí su población ve más garantías en un régimen no democrático que los democráticos.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos