Las autoridades del Ministerio del Interior, con Nicolás Martinelli a la cabeza, colocaron este martes la piedra fundamental de los tres nuevos módulos que se levantarán en el Penal de Libertad, con lugar para más de 1.200 privados de libertad y que contarán con una circulación de guardias diferente a la de otros centros.
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Construcción de las nuevas unidades del Penal de Libertad
Video: Ministerio del Interior
Se trata de las unidades N.º 27, 28 y 29 de Libertad, cuya construcción ya comenzó. Contarán con 460 plazas cada una, con posibilidad de una futura expansión. Serán edificaciones de cemento, sin hierros para evitar que se produzcan cortes carcelarios.
El principal objetivo de los módulos, según indicó Martinelli en el evento, es "romper el ciclo de reincidencia a través de un enfoque que promueva la reinserción social".
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Construcción de las nuevas unidades del Penal de Libertad
Foto: Ministerio del Interior
"Tiene como elemento especial que destina una gran cantidad de área para la posibilidad de realizar tareas socio-educativas, socio-laborales, actividades deportivas, chacras, y eso sin duda es clave a la hora de fortalecer el músculo social que debe trabajar adentro de las instituciones de rehabilitación para cortar con el círculo vicioso de la reincidencia", explicó el ministro del Interior en una rueda de prensa realizada en el lugar.
Martinelli también marcó que los guardias y los reclusos no tendrán contacto directo en estas nuevas edificaciones, ya que la circulación de los funcionarios "se da por un nivel superior".
La construcción de las unidades finalizará en 18 meses, tendrá un costo estimado de US$ 75 millones y estará a cargo de Teyma, Saceem y Ciemsa.
Quienes se alojarán en estas nuevas unidades serán presos de "media y media-alta seguridad", provenientes, en su mayoría, de la Unidad 7 de Canelones y la 4 de Santiago Vázquez, detalló el director del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), Luis Mendoza, en declaraciones oficiales realizadas en agosto.
La página web del Ministerio del Interior detalló que se espera que este nuevo modelo de cárceles represente un "cambio de paradigma en el tratamiento de personas privadas de libertad en Uruguay".