Con tres certeros golpes con un mazo de madera, el alcalde de Múnich, Christian Ude, abrió el primer barril de cerveza y al grito de "Ozapft is" ("abierto está", en dialecto bávaro) inauguró oficialmente la "Oktoberfest", la tradicional Fiesta de la Cerveza de Münich.
Tras la ceremonia inaugural, comenzó la esperada cabalgata de siete kilómetros, protagonizada por unas 8.000 personas ataviadas con trajes típicos y acompañadas de bandas de música tradicional.
Se esperan para este año unos seis millones de visitantes de todo el mundo que, seguramente, como cada año consumirán más de seis millones de litros de cerveza de los diversos tipos.
Pero además de beber, en la Fiesta de la Cerveza de la capital bávara se come en cantidades asombrosas: salchichas de todo tipo, pero sobre todo las blancas de Baviera con mostaza dulce, pierna de cerdo y otras carnes a la parrilla son algunos de los platos más típicos en esa fecha.