Kim Kardashian publicó una foto en la que aparece frente a un espejo con el sostén desabrochado, sacada por su hija de cuatro años, y generó grandes polémicas.
Las críticas apuntan a que como madre no está bien dejarse fotografiar por su hija en una postura sensual y con poca ropa, según informó El País. "Compartir es bueno, compartir demasiado es malo, tiene que haber un límite, la obsesión por el selfie no es buena y para los niños puede causar problemas", decía uno de los comentarios. "Sin odio, pero esto es de mal padre" o "me asombra lo mala madre que eres", exclamó otro.
Sin embargo, otros seguidores optaron por defenderla: "Estáis todos enfermos diciendo que Kim es una madre demente. Esta foto es completamente normal"
La imagen alcanzó en menos de 24 horas casi 2,5 millones de me gusta.