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¡Mujica no será candidato! ¿No será candidato?

El MLN-T y aliados, en el MPP, queda como único sector relevante del Frente Amplio sin definición de precandidatura presidencial

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06 de octubre de 2018 a las 05:03

Mil veces no, pero siempre con una puerta abierta. “Pienso que no”, dijo Lucía Topolansky esta semana cuando le preguntaron por enésima vez si “Pepe” Mujica será o no candidato a la Presidencia para 2019.
Al elegir el verbo “pensar”, también la vicepresidenta y esposa del líder más popular del país, terminó dejando una puerta abierta. Aunque ella no quiera que sea candidato.
Para José Mujica, que antes de las primarias de junio ya habrá cumplido 84 años, las decisiones de estos días van más allá de una postulación, porque de alguna manera se está jugando el rol que cumplirá en el tramo final de su vida política, y también cómo saldrá de todo esto su sector.

El Frente Amplio, en cumplimiento de su estatuto, convocó a un Plenario Nacional para el 13 de octubre para definir las precandidaturas presidenciales que serán consideradas por el “VII Congreso Extraordinario” de diciembre.
En los corrillos frenteamplistas se discute sobre la conveniencia o no de habilitar un plazo mayor para aceptar candidaturas, lo que alimenta expectativas. Ya está claro los que van a competir, y la única duda está en qué hará Mujica y qué hará el MPP.

Flexibilizar los plazos implica que Mujica puede ser candidato. Por eso, aunque el veterano tupamaro pida públicamente que lo quiten de las encuestas, las consultoras deben seguir midiéndolo. Y de esa forma, con la postergación de la definición del MPP, y la búsqueda de estirar plazos del plenario, y las encuestas que siguen mostrando su alta popularidad, todo alimenta la expectativa de Pepe 2020.
Una forma de liquidar la discusión, si quiere hacerlo, es que haga un planteo formal en el Plenario de octubre para dar por cerrado el tiempo de postulaciones, que se habiliten los que están entonces y con constancia firme de que él no correrá. 
Pero si no lo hace, la duda seguirá sobrevolando.

Mientras eso sucede, el MLN-T –y por lo tanto el MPP– queda atado en su definición, y  a la vez, mientras el MPP no anuncia a qué candidatura apoya, eso alimenta la idea de que Pepe puede postularse.
El Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T) ingresó al Frente Amplio en el otoño de 1989, justo cuando había concretado alianzas con el Partido por la Victoria del Pueblo, el Movimiento Revolucionario Oriental, el Partido Socialista de los Trabajadores y la Unión Popular (Erro) para crear el Movimiento de Participación Popular (MPP).
En 1989, los tupamaros no aceptaron postularse a cargos parlamentarios pero sí lo hicieron en 1994, cuando Mujica ganó una banca de Diputados (iba segundo en la lista del sector).

Con el tiempo, aquellos grupos socios fueron abandonando la alianza.
Formalmente, el sector que integra el Frente Amplio es el MLN-T y no el MPP. Ambos movimientos tienen estructuras separadas y hay militantes y dirigentes del MPP que no integran el MLN.

El 2002 fue el año que marcó el predominio del MPP en la interna frentista cuando ese sector fue el más votado en los comités de base para delegados al Plenario, mayoría que se consolidó en las elecciones nacionales de 2004, 2009 y 2014.
Al terminar su presidencia con altísima aprobación, Mujica impulsó a Raúl Sendic, el hijo homónimo de su camarada guerrillero, como una figura de renovación. La candidatura cantada para el Frente Amplio era la de Tabaré Vázquez, pero Sendic emergió con fuerza como para ser compañero de fórmula y luego vicepresidente de la República.
En ese momento, para un futuro se veía a Sendic como continuador de la posta de Mujica, lo que no se concretaría por su estrepitosa caída política y de popularidad, que derivó en una histórica renuncia al cargo de presidente del Poder Legislativo y de vicepresidente.
No había nadie en el MPP que pudiera recoger la posta.

Y además, tres votaciones habían demostrado que la supremacía del sector no era útil cuando la figura postulada no era Mujica: Ernesto Agazzi perdió con Mónica Xavier para la presidencia frentista en 2012, Lucía Topolansky perdió ante Daniel Martínez en mayo de 2015 para la Intendencia de Montevideo y Alejando “Pacha” Sánchez perdió ante Javier Miranda en 2016.

Sin sucesor clave, la ministra Carolina Cosse vio la oportunidad y preparó su candidatura, convencida de que Mujica no se postularía, que el MPP no tendría otra opción que apoyarla, y que el Partido Comunista se inclinaría a ella. Eso, porque Martínez no iba a colmar las expectativas de los bolcheviques, porque no saldría otra figura de esa corriente de izquierda que generalmente actúa alineada. Ella es hija de connotado comunista y su única afiliación fue en la UJC, mientras que a cargos públicos llegó por militancia en el “Centro Artiguista por los Derechos Económicos Sociales y Culturales” (Cadesyc), que es el instituto técnico del MPP (unía a los dos).
En una interna con voto voluntario pesa mucho la estructura, por lo que la militancia comunista y tupamara podía compensar la mayor popularidad del intendente de Montevideo.

Sin sucesor clave, la ministra Carolina Cosse vio la oportunidad y preparó su candidatura, convencida de que Mujica no se postularía, que el MPP no tendría otra opción que apoyarla, y que el Partido Comunista se inclinaría a ella.

Mientras “Pepe” distraía con una precandidatura que no tenía base real, como la del ministro Ernesto Murro, el popular sindicalista de la construcción Oscar “Boca” Andrade sorprendió con una postulación que dejó atrapado a su Partido Comunista. El PCU no quería llevar un candidato por llevar, en solitario, y había intención de “bajar” el nombre para negociar. Pero el “Boca” consiguió apoyo de grupos y blinda su postulación.

Si comunistas y tupamaros van por separado, Daniel Martínez queda con alfombra roja para ser el candidato de todo el Frente. 
Mario Bergara puede salir también por la franja de izquierda moderada, pero mientras “El Pelado” tiene apoyo del Partido Socialista, Asamblea Uruguay, Nuevo Espacio y Alianza Progresista, entre otros, Bergara poco puede hacer con respaldo de “Banderas de Líber” y otra gente.

Si comunistas y tupamaros van por separado, Daniel Martínez queda con alfombra roja para ser el candidato de todo el Frente. 

Con este escenario, Martínez por un lado, y Cosse y Andrade por el otro, ¿qué hace Mujica?
En el MLN-T y MPP las opiniones están divididas: unos quieren que “Pepe” se postule, otros dicen que hay que apoyar a Cosse, y otros no saben qué hacer. No es grato para el sector mayoritario ir a otra derrota interna (como en 2012, 2015 y 2016).
De acá a junio, lo más probable es que finalmente Mujica cumpla la palabra de no postularse, que el MPP apoye a Carolina, que el “Boca” no se baje y que, entonces, Martínez gane la interna.

Si esas probabilidades se convierten en realidad, las nuevas interrogantes estarán en el futuro del sector más grande del Frente, en el rol de Mujica con un liderazgo que irá perdiendo fuerza, y en los que busquen ganar espacios dentro de la conducción de izquierda.
El “Pepe” se irá apagando, de a poco. Y eso es un dato fuerte. 

 

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