Los cambios dispuestos por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la cúspide del poder configuran un giro que acentúa el despeñadero argentino y augura dificultades aún mayores para Uruguay. A primera vista puede parecer que el ascenso de Axel Kicillof, de número dos a titular de la cartera de Economía, solo oficializó una situación que existía de hecho, ya que el joven economista de extrema izquierda tenía más autoridad que el desplazado ministro Hernán Lorenzino. Los alcances del cambio son más profundos. El nuevo ministro ha emergido como el poder detrás del trono de la reina Cristina.
Nuevo poder detrás del trono
Los cambios dispuestos por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la cúspide del poder configuran un giro que acentúa el despeñadero argentino y augura dificultades aún mayores para Uruguay